El avance del juego online entre los jóvenes de Argentina está generando una respuesta legislativa sin precedentes en el país. En los últimos meses, tres iniciativas distintas buscan abordar el problema desde distintos ángulos: la prevención educativa, la regulación publicitaria y la presencia de marcas de apuestas en el deporte. Las propuestas, presentadas en el Senado nacional y en la Legislatura bonaerense, reflejan una creciente preocupación por el impacto del juego problemático en menores de edad.
Proyecto de ley propone campañas preventivas en escuelas de todo el país
La senadora nacional Beatriz Ávila presentó un proyecto de ley que busca implementar programas de prevención sobre los riesgos del juego online en establecimientos educativos públicos y privados de Argentina. La iniciativa surge en un contexto donde docentes de todo el país reportan un crecimiento sostenido del acceso de menores a plataformas de apuestas deportivas, casinos virtuales y loterías digitales.
El proyecto toma como referencia datos de la Defensoría del Pueblo que indican que 7 de cada 100 personas en Argentina presentan conductas problemáticas vinculadas al juego. A esto se suma que el país registra actualmente más de 19 millones de jugadores activos, una cifra que convierte a esta problemática en una prioridad de salud pública.
Entre los ejes centrales de la propuesta se destacan el desarrollo de actividades pedagógicas para estudiantes, la formación docente para la detección de conductas de riesgo, la articulación con organizaciones civiles especializadas y la implementación de sistemas de derivación al ámbito socio-sanitario en casos que lo requieran. El objetivo declarado es «resguardar y proteger la salud física y psicológica» de los alumnos.
Un gravamen del 1% sobre apuestas online financiaría el programa educativo
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto de Ávila es su esquema de financiamiento. Para sostener las actividades preventivas, la iniciativa propone que las empresas operadoras de juego online abonen un cargo equivalente al 1% del total de las apuestas realizadas en el país. Los fondos así recaudados, complementados con aportes estatales y donaciones privadas, estarían exentos de impuestos y destinados exclusivamente al programa educativo.
Este mecanismo busca que el propio sector que genera el problema contribuya activamente a su solución, siguiendo un modelo ya aplicado en otros países de la región para financiar programas de juego responsable.
Proyecto para prohibir publicidad de apuestas dirigida a menores en medios y redes sociales
En paralelo, la diputada nacional Karina Banfi presentó una iniciativa que apunta a modificar la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El proyecto propone prohibir la publicidad de apuestas orientada a menores en televisión, radio, vía pública, plataformas digitales y redes sociales.
La propuesta también incluye restricciones para el uso de figuras públicas en campañas del sector. Deportistas, influencers, personajes infantiles y animaciones no podrían protagonizar publicidades de empresas de juego. Asimismo, quedarían vedados los mensajes que asocien las apuestas con el éxito económico, social o personal, una estrategia comunicacional ampliamente utilizada por el sector para atraer nuevos usuarios.
La iniciativa extiende estas obligaciones a escuelas, instituciones y clubes deportivos, que tampoco podrían promover mensajes que vinculen el juego con logros personales o reconocimiento social.
Proyecto bonaerense busca eliminar marcas de apuestas del deporte argentino
La tercera iniciativa llega desde la provincia de Buenos Aires, impulsada por la senadora bonaerense Malena Galmarini. El proyecto apunta directamente a la presencia de casas de apuestas en el ecosistema deportivo, un vínculo que en los últimos años se consolidó con fuerza en el fútbol argentino.
Actualmente, varios clubes de Primera División —entre ellos Boca Juniors, River Plate, Racing Club, San Lorenzo e Independiente— lucen sponsors del sector en sus camisetas, lo que genera una exposición masiva de estas marcas ante audiencias de todas las edades.
El texto propone prohibir la exhibición de marcas de apuestas en la indumentaria deportiva, la instalación de cartelería publicitaria en un radio de 100 metros de estadios y polideportivos, y el uso de nombres comerciales del sector para denominar predios o instalaciones deportivas. Además, quedaría vedado el patrocinio de eventos comunitarios por parte de operadores de juego.











































