El Congreso Nacional de Brasil aprobó nuevas restricciones que regulan cómo se puede publicitar el sector de apuestas deportivas y juegos en línea. Estas medidas forman parte de la implementación del Marco Regulatorio de las Apuestas, aprobado a fines de 2023, y buscan reducir los impactos negativos de este tipo de entretenimiento sobre los sectores más vulnerables, especialmente los menores de edad.
Uno de los aspectos centrales de la regulación es la prohibición de que celebridades, influencers digitales y deportistas promuevan casas de apuestas en redes sociales, televisión, medios impresos y otros canales masivos.
Influencers fuera del juego: impacto en la industria digital
Las nuevas reglas prohíben expresamente el uso de la imagen de personas reconocidas, como influencers, artistas o atletas en campañas publicitarias relacionadas con apuestas. Esta medida responde a preocupaciones sobre el nivel de influencia que estas figuras tienen sobre audiencias jóvenes, muchas veces menores de edad, que pueden verse inducidas a participar en actividades de riesgo.
Además, plataformas como Instagram, YouTube, TikTok o Twitch deberán colaborar con las autoridades para moderar y, en caso necesario, eliminar contenidos que infrinjan esta disposición. Se prevé que esta limitación impacte especialmente en el marketing de afiliados, una de las principales estrategias de crecimiento de las casas de apuestas en Latinoamérica.
Clubes de fútbol: entre contratos millonarios y un futuro incierto
Uno de los sectores más afectados por estas restricciones será el fútbol profesional brasileño. En la actualidad, al menos 39 clubes de las series A y B del Brasileirão mantienen contratos de patrocinio con empresas de apuestas, que generan millones de reales en ingresos cada año.
Tras conocerse la aprobación de las nuevas normas, clubes como Flamengo, Corinthians, Palmeiras y Vasco da Gama emitieron un comunicado conjunto expresando su “preocupación” por el impacto financiero que la medida podría generar. Argumentan que estos patrocinios son una fuente legítima de financiamiento y que, en muchos casos, permiten sostener divisiones menores, programas sociales y estructuras logísticas del club.
Los clubes han solicitado que se revise o reglamente con mayor claridad la ley, con el objetivo de no penalizar contratos ya vigentes ni bloquear el desarrollo del deporte.
Publicidad responsable y protección a menores
Uno de los pilares de la nueva legislación es la protección de menores frente a la exposición a contenidos relacionados con el juego. En esa línea, se establece la prohibición de anuncios en escuelas, espacios públicos dirigidos a menores, y medios cuyo contenido esté enfocado en audiencias infantiles o adolescentes.
También se exige que toda publicidad incluya advertencias explícitas sobre los riesgos del juego y la necesidad de responsabilidad. Además, se veta la promesa de ganancias fáciles o mensajes que sugieran que el juego puede solucionar problemas financieros.
Entre la responsabilidad social y la presión del mercado
Brasil da un paso firme hacia una publicidad más ética y responsable en el ámbito de las apuestas, alineándose con tendencias regulatorias globales. Si bien la medida busca proteger a la población y fomentar el juego responsable, también abre una etapa de incertidumbre para influenciadores digitales, operadores de apuestas y clubes deportivos.
El desafío ahora será lograr una implementación equilibrada que respete la salud pública sin asfixiar el desarrollo de una industria que genera empleos, inversiones y apoyo al deporte.











































