Brasil enfrenta un prolongado impasse regulatorio en su mercado de apuestas deportivas. Desde la aprobación de la Ley 14.790 en 2023, más de USD 120 millones generados por plataformas permanecen sin distribuirse entre atletas, clubes y federaciones deportivas. La situación continúa sin resolverse pese a los debates realizados en la Cámara de Diputados a principios de año.
La Subcomisión Permanente de Regulación de Apuestas Deportivas ha mantenido el tema en agenda tras la audiencia pública de enero, donde se evidenció la urgencia de establecer mecanismos claros para compensar a deportistas brasileños por el uso de sus nombres e imágenes en plataformas de juego. Los protagonistas del espectáculo deportivo en Brasil siguen sin recibir compensación económica mientras sus imágenes continúan siendo explotadas comercialmente.
Marco legal vigente de apuestas deportivas
La Ley 14.790 de 2023 estableció que las operadoras de apuestas online deben transferir fondos a los atletas como retribución por la explotación de sus derechos de imagen. Sin embargo, más de un año después de su promulgación, estos pagos continúan sin concretarse.
La normativa brasileña determina que el 3,7% de los ingresos totales del sector de apuestas debe destinarse a entidades del Sistema Nacional de Deportes (Sinesp), atletas y clubes. La falta de reglamentación específica sobre criterios de distribución mantiene paralizado el proceso, perpetuando un vacío legal que impide la transferencia efectiva de estos recursos en Brasil.
Posiciones divergentes sobre fondos de apuestas
Las discusiones han revelado posiciones irreconciliables sobre la naturaleza jurídica de estos fondos. Los representantes de casas de apuestas online sostienen que los recursos tienen carácter privado, mientras que el Ministerio de Deportes de Brasil y la Federación Nacional de Atletas Profesionales de Fútbol (Fenapaf) mantienen que son fondos públicos que requieren administración transparente.
El senador brasileño Carlos Portinho y la senadora Leila Barros, presidenta de la Comisión de Deportes del Senado, continúan trabajando en un proyecto de ley para establecer equilibrio en la distribución entre clubes y deportistas. La propuesta contempla que sindicatos, federaciones y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) administren estos recursos sin imponer sindicalización obligatoria.
Disputa por criterios de distribución entre deportes
La asignación de fondos entre disciplinas deportivas permanece como uno de los puntos más conflictivos en Brasil. Los representantes del fútbol brasileño mantienen su exigencia de recibir la mayor proporción, argumentando que esta disciplina concentra el mayor volumen de apuestas deportivas. Otros sectores deportivos insisten en crear un fondo específico para disciplinas con menor visibilidad.
Los operadores de apuestas proponen que las federaciones deportivas establezcan sus propios reglamentos de financiación. Los atletas rechazan esta posibilidad, señalando la exclusión sistemática de deportistas en los procesos de toma de decisiones y demandando mayor transparencia en la gestión de recursos.
Propuesta de entidad gestora centralizada
La creación de una entidad centralizada para recaudación y distribución de fondos continúa como alternativa principal. El modelo propuesto se inspira en la Oficina Central de Recaudación y Distribución (ECAD), que administra derechos de autor musicales en el país. Esta estructura buscaría garantizar transparencia y eficiencia en la asignación de recursos según los parámetros legales establecidos en Brasil.
El Senado Federal y la Cámara de Diputados de Brasil mantienen activas las discusiones sobre alternativas legislativas. La presión aumenta sobre los legisladores brasileños, ya que los atletas permanecen sin compensación mientras el mercado de apuestas deportivas en Brasil continúa expandiéndose y utilizando sus imágenes con fines comerciales.
Futuro del mercado regulado de apuestas
El proyecto legislativo en desarrollo busca establecer un sistema donde entidades deportivas brasileñas cobren comisiones razonables por gestión de recursos, permitiendo que atletas elijan libremente entre organizaciones que ofrezcan mejores condiciones. Esta propuesta pretende incentivar competencia entre administradores y garantizar que deportistas brasileños obtengan términos favorables en la gestión de sus derechos.
La resolución de este conflicto resulta crítica para la maduración del mercado regulado de apuestas deportivas. La demora en implementar mecanismos de distribución erosiona la confianza en el sistema regulatorio y mantiene a los atletas en situación de desventaja frente al crecimiento acelerado de la industria de apuestas en el país.











































