El mercado de Brasil de apuestas deportivas tiene el potencial de movilizar cerca de 31,000 millones de reales —equivalentes a aproximadamente $6,000 millones, según el tipo de cambio vigente— durante la Copa del Mundo 2026, de acuerdo con estimaciones de especialistas de la industria. La cifra sitúa a Brasil como uno de los mercados individuales más relevantes del torneo, con una participación estimada en torno al 10% del volumen global esperado.
A escala mundial, las proyecciones apuntan a un movimiento de alrededor de $60,000 millones en apuestas a lo largo del certamen, lo que representaría una expansión superior al 70% respecto de los aproximadamente $35,000 millones registrados durante la Copa del Mundo de Qatar 2022. Esa edición ya había marcado un crecimiento de cerca del 65% en comparación con la Copa de Rusia 2018, consolidando una tendencia alcista sostenida en cada ciclo del torneo.
El nuevo formato amplía el volumen de partidos y de oportunidades de apuesta
Uno de los factores centrales que respaldan las proyecciones es el cambio en el formato de la competición. La Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, contará con 48 selecciones participantes en lugar de las 32 de ediciones anteriores, lo que eleva el número de partidos de 64 a 104. Para la industria de apuestas, cada partido representa un conjunto de mercados activos, desde resultado final hasta estadísticas individuales, lo que multiplica de manera directa el volumen total de transacciones durante el torneo.
A esto se suma la expansión de los mercados regulados en distintas regiones del mundo, incluido Brasil, donde la regulación federal del sector entró en vigor a partir de 2025. La apertura de nuevos mercados legales implica una mayor base de usuarios que operan dentro del sistema fiscalizado, con acceso a plataformas formales y métodos de pago integrados.
SOFTSWISS proyecta un crecimiento de más del 50% respecto a Qatar 2022
Alexander Kamenetsky, líder de SOFTSWISS, sostuvo que el torneo de 2026 establecerá nuevos registros históricos para la industria. «La Copa Mundial tiene una capacidad única para atraer tanto a apostadores habituales como a consumidores ocasionales. Por eso creemos que la edición de 2026 establecerá nuevos récords de actividad para la industria», afirmó.
Las proyecciones de la empresa indican que el número global de apuestas durante el torneo superará en más del 50% los niveles de Qatar 2022. Para Kamenetsky, los principales factores detrás de ese crecimiento son el formato ampliado, el avance de los mercados regulados, las mejoras en la experiencia de apuestas móviles y la capacidad del torneo para captar tanto al apostador frecuente como al ocasional.
El peso del público brasileño en las apuestas del Mundial
Datos históricos de SOFTSWISS aportan contexto sobre el nivel de participación del público brasileño en torneos anteriores. Durante la Copa del Mundo de Qatar 2022, el 9.34% de todas las apuestas registradas por la empresa correspondieron a partidos de la Selección Brasileña, una proporción que refleja el alto involucramiento de los aficionados nacionales cuando su equipo está en competencia.
Con Brasil actualmente bajo un esquema de regulación federal, la Copa del Mundo 2026 es vista por la industria como una ventana estratégica para acelerar la adquisición de clientes, fortalecer la fidelización y consolidar marcas en un entorno que combina alta demanda con un marco legal definido.
Una prueba para el mercado regulado brasileño
Más allá de las cifras de volumen, el torneo funcionará como un indicador del nivel de madurez alcanzado por el mercado regulado brasileño. Según un informe de Poder360, la Copa del Mundo 2026 servirá para evaluar la capacidad de los operadores para captar y retener clientes durante un evento de máxima exposición, con una competencia entre plataformas que se espera sea más intensa que en cualquier edición anterior.
El contexto regulatorio marca una diferencia respecto a los Mundiales previos: en 2022, Brasil no contaba aún con un esquema de licenciamiento operativo, lo que limitaba la participación del mercado formal. Para 2026, los operadores autorizados dispondrán de condiciones legales para competir de manera abierta, lo que cambia sustancialmente la dinámica del sector durante el torneo.











































