La regulación de las apuestas y juegos online abre nuevas oportunidades para la industria en el país más grande de América del Sur, al mismo tiempo que establece un marco legal que busca maximizar los beneficios fiscales y minimizar los riesgos sociales.
Durante varias décadas, una de las principales características del mercado brasileño de casinos y juegos de azar fue la falta de formalidad en la operación. No contar con un sistema legislativo, que respalde el crecimiento acelerado del sector, hacía difícil la creación de un entorno transparente y seguro para los actores clave de la industria: operadores y jugadores.
Sin embargo, a finales del año pasado, con la creación del marco normativo de las apuestas en línea, Brasil escribió un nuevo episodio en materia de regulación de juegos de azar. Los recientes avances legislativos apuntan a una apertura gradual que podría transformar la industria y tener un impacto significativo en la economía del país.
MERCADO EN CRECIMIENTO
Durante el BiS SiGMA Américas 2025, llevado a cabo el 09 de abril en São Paulo, Ed Birkin, director general de H2 Gambling Capital, empresa especializada en análisis de datos de inversión del sector, mencionó que en el 2024 el mercado brasileño de deportes y iGaming generó más de 4000 millones de dólares en ingresos brutos del juego (GGR, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, con la entrada en vigencia del marco legislativo en enero del 2025, las primeras estimaciones señalaron un GGR de 238.63 millones de dólares, lo que representa una caída del 20% con respecto al año anterior. Esta variación responde a las dificultades que encontraron los empresarios para cumplir con las verificaciones de “conoce a tu cliente” (KYC) que establece la norma de juego.
A pesar de ello, la empresa consultora prevé que en 2026 los usuarios generarán un GGR para las casas de apuestas de aproximadamente 133 dólares por cuenta, es decir, una ganancia total 5000 millones de dólares anuales. Asimismo, señaló que los segmentos que dominarán el gambling brasileño serán las apuestas deportivas (55%), seguido de los tragamonedas (27%) y casinos en vivo (6%). El 12% restante se dividirá entre otras modalidades de juego.
RECAUDACIÓN TRIBUTARIA
La industria de los juegos de azar es un sector altamente lucrativo a nivel global, y Brasil tiene el potencial de convertirse en una pieza importante en este mercado, especialmente si se considera la enorme demanda interna y la popularidad del juego en el país.
Uno de los objetivos más claros de regular este tipo de industria es generar ingresos fiscales para el gobierno. Las actividades de juego están sujetas al impuesto sobre la renta de sociedades (15%) y a la contribución social sobre el beneficio neto (9%), más un recargo adicional del 10% en el supuesto de que las rentas imponibles superen los 240 000 reales (40 886 dólares) al año.
De acuerdo con la Ley N° 13.756/2018 (Artículo 30), las apuestas deportivas y casinos en línea están gravadas con el 12% sobre los ingresos brutos de las empresas. El gobierno estima que este tipo de reforma podría generar entre 484.5 millones de dólares y 969 millones dólares anuales, los cuales serían destinados a la realización de proyectos en el rubro de educación, deportes, turismo y seguridad pública.
La regularización de los juegos de azar no solo reconoce el potencial económico del sector, sino que resalta la importancia de canalizar los ingresos hacia el desarrollo social. Se espera que la recaudación tributaria derivada de esta industria sea una fuente significativa de recursos para el país, especialmente en un momento en que Brasil está buscando nuevas maneras de financiar sus políticas públicas.
DESAFÍOS SOCIALES
Aunque la legalización de los juegos de azar puede traer beneficios económicos, también presenta una serie de retos sociales que deben ser abordados de manera efectiva. Alguno de ellos son los sitios webs que operan con prácticas desleales. En ese sentido, el Estado tiene como prioridad la fiscalización de las plataformas de juego a fin de establecer un mercado seguro.
Para las autoridades del Ministerio de Hacienda, la entrada en vigor del nuevo conjunto de directrices permitirá mitigar los riesgos asociados a la práctica de apuestas. Entre las principales medidas se encuentran la identificación mediante reconocimiento facial y registro individual de contribuyente (CPF), prohibición de créditos y bonos de entrada, y el control de flujos financieros.
En el caso de los empresarios, estos deberán constituirse de acuerdo a los parámetros brasileños y cumplir las normas relacionadas con la seguridad financiera. Las compañías de juego que no sigan estos lineamientos no podrán operar ni realizar ningún tipo de promoción en Brasil, ya sea mediante publicidad o patrocinio.
Para Regis Dudena, secretario de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda, el país ha comenzado a enfrentar los potenciales problemas asociados al sector. “Empezamos 2025 con normas estrictas y claras. La imposición de estas reglas y su aplicación son el resultado de un enorme esfuerzo del Ministerio de Hacienda, bajo el mando del ministro Haddad y del presidente Lula”, sostuvo el funcionario.
JUEGO RESPONSABLE
Otro de los principales desafíos es combatir el juego problemático. Para mitigar estos riesgos, es necesario que las autoridades implementen una serie de políticas de prevención a lo largo de todo el territorio brasileño. En ese sentido, el diputado Ruy Carneiro presentó el PL 4583/24 ante las comisiones de Salud y de Finanzas y Tributación de la Cámara de Diputados.
De aprobarse el proyecto de ley, que busca frenar conductas de juego patológico, el Estado creará el Programa Nacional de Asistencia Integral a las Personas con Trastorno del Juego. El objetivo es brindar atención a los usuarios dependientes de loterías, bingos y apuestas en línea, a fin de mitigar los daños en su salud física, mental y financiera, así como promover su reinserción social.
El Programa Nacional (PN) será financiado a través de los impuestos de las plataformas de apuestas, de los recursos reubicados del Fondo Nacional de Salud y del Sistema Único de Asistencia Social, de asociaciones con el sector privado, así como de algunos fondos que destinarán los ministerios de Salud y de Desarrollo y Asistencia Social.
Además del PN, la propuesta legislativa también plantea la promoción de campañas educativas sobre los riesgos de no contar con límites en el juego. De igual forma, el PL 4583/24 establece que la publicidad debe proteger a los menores de edad, niños y adolescentes, de ser atraídos por estas actividades.
LÍMITES PUBLICITARIOS
En esa misma línea, el diputado federal Marcos Tavares presentó el PL 1296/2025, que propone una serie de restricciones en las publicidades de apuestas deportivas. La iniciativa legislativa busca proteger la salud pública, la seguridad del consumidor, y a los grupos vulnerables —como niños y adolescentes— frente a los riesgos asociados a la exposición temprana a este tipo de contenido.
De acuerdo con el PL, los operadores deben incluir mensajes de advertencia en sus campañas publicitarias, concientizar sobre el impacto social y financiero de las apuestas, y ofrecer mecanismos de apoyo a personas con dependencia al juego. El incumplimiento de estas obligaciones podría ocasionar multas del 10% de la facturación anual, suspensión de la licencia o cancelación definitiva por infracciones reiteradas.
En la era de las redes sociales, los influencers que formen parte del staff publicitario de apuestas deportivas, o de cualquier otra índole, deberán advertir sobre los riesgos de la actividad. “La falta de límites ha favorecido la banalización de las apuestas, a menudo promovidas por figuras públicas sin mencionar los riesgos. Necesitamos un entorno más seguro para el consumidor y medidas que eviten los daños del juego irresponsable”, explicó el diputado Tavares.
La evolución del mercado de los juegos de azar en Brasil será un proceso gradual. Con la puesta en marcha de las normativas legislativas en materia de apuestas y juego en línea, el mercado brasileño experimentará una trasformación significativa que se verá reflejado en los próximos meses.











































