Las nuevas reglas de publicidad para operadores de apuestas deportivas en Brasil prohíben varias prácticas que eran comunes hasta ahora. Entre los puntos clave destacan:
1. Prohibición de dirigirse a menores de edad
Toda comunicación comercial debe evitar representar, incluir o dirigirse explícitamente a personas menores de 18 años. Además, se prohíbe el uso de personajes, animaciones, lenguaje o estilos visuales que puedan atraer a un público infantil o juvenil.
2. Uso limitado de celebridades, atletas e influencers
Los anuncios no podrán contar con la imagen o voz de figuras públicas —incluyendo atletas, exjugadores, influencers o celebridades— si estas personas pueden tener influencia sobre menores o generar una imagen idealizada del juego.
3. Restricción de bonos, promociones y promesas engañosas
Las casas de apuestas no podrán ofrecer bonos de bienvenida, promociones que impliquen “dinero fácil” o lenguaje que exagere las posibilidades de ganar. Tampoco se podrán presentar las apuestas como solución financiera ni fomentar el juego excesivo.
4. Obligatoriedad de advertencias claras
Toda publicidad debe incluir advertencias explícitas sobre los riesgos del juego, fomentar la práctica responsable, indicar la edad mínima para apostar (18+) y proporcionar canales de ayuda para quienes enfrenten problemas con el juego.
Sanciones para los operadores que incumplan
El incumplimiento de las nuevas disposiciones puede acarrear sanciones severas. Por ejemplo, quienes promocionen bonos o infrinjan otras normas de contenido podrían enfrentar multas de hasta 50,000 reales brasileños (aprox. USD 10,000) por día.
Además, la empresa podría perder su licencia para operar en el país, lo que supone un golpe significativo para empresas del sector que están invirtiendo fuertemente en el creciente mercado brasileño.
Una apuesta por el juego responsable en un mercado en expansión
Estas regulaciones forman parte de la estrategia del gobierno brasileño para construir un mercado de apuestas deportivas regulado, transparente y seguro. El país ha visto un crecimiento exponencial en el número de operadores interesados en ingresar al mercado tras la legalización de las apuestas de cuota fija.
Sin embargo, con este crecimiento también ha aumentado la preocupación pública sobre los efectos del juego en línea, especialmente entre jóvenes expuestos a campañas agresivas en redes sociales y eventos deportivos.
Con estas medidas, Brasil se suma a una tendencia global que busca equilibrar el desarrollo de la industria del juego con la protección de los consumidores. La aplicación rigurosa de estas restricciones marcará un antes y un después en la forma en que las apuestas deportivas se comunican al público brasileño.











































