El Senado de Brasil se alista para votar este semestre un proyecto de ley clave: la regulación del juego y la apertura de casinos en el país. Según fuentes cercanas, ya existe un acuerdo con el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ha comprometido a sancionar la ley si es aprobada. Así lo reveló un reportaje del medio Metrópoles.
Esta agenda no solo tiene respaldo político, sino también un fuerte atractivo económico: el gobierno y el Congreso estiman que podría generar R$ 22 mil millones al año en impuestos.
Brasil: Gobierno y Congreso respaldan la iniciativa
El proyecto ya pasó por la Cámara de Diputados y tanto el gobierno como el senador ponente Irajá (PSD-TO) coinciden en mantener el texto sin cambios. Esta postura fue reafirmada recientemente por el ministro de Turismo, Celso Sabino, tras su participación en una reunión de los BRICS.
El ministro subrayó que la iniciativa puede atraer más turistas al país, pero también destacó que el proyecto limita cuidadosamente la cantidad de complejos turísticos con casinos, para evitar una expansión descontrolada del sector.
Proyecto contempla 34 resorts con casinos
En su formato actual, el proyecto permitiría la instalación de 34 resorts con casinos integrados en Brasil. Estos operarían bajo un sistema de licencias pagadas. Además, se autorizaría un máximo de diez casinos en barcos, también bajo licencia.
Pero no se trata solo de grandes resorts: también se permitiría la operación de salas de bingo y videobingo en hipódromos, con una licencia por municipio por cada 150.000 habitantes. Incluso se contempla la legalización de la caza deportiva, con una licencia por cada 700.000 habitantes en los estados.
Medidas contra fraudes y lavado de dinero
Para evitar riesgos financieros y prevenir delitos como el lavado de dinero, el proyecto prohíbe a las empresas operadoras otorgar préstamos y obliga a que los pagos se realicen solo mediante débito o Pix. Asimismo, establece un impuesto del 17% sobre los ingresos brutos de las empresas que operen en este sector.
Distribución de ingresos y desafíos políticos
Finalmente, una parte sensible del debate político ya fue abordada: el texto define cómo se distribuirán los ingresos entre las entidades federativas, con el objetivo de disminuir la resistencia de los legisladores. Sin embargo, el senador Irajá advirtió que la bancada evangélica del Senado se mantiene firme en su oposición al proyecto.
Aunque los aliados del senador calculan que ya cuentan con los 41 votos necesarios para su aprobación, prefieren esperar a reunir al menos 50 votos a favor, buscando así un margen de seguridad ante cualquier eventual sorpresa en el momento de la votación.











































