
Colombia es uno de los países que ya inició su reactivación económica y, paulatinamente, se han ido abriendo los sectores. Sin embargo, gran parte de la industria del juego sigue paralizada.
En ese contexto, tanto los operadores land-based como sus trabajadores están a la expectativa de que el Gobierno autorice el retorno a sus funciones. Si bien en mayo se enviaron al Ministerio de Salud los protocolos que se utilizarían para su reapertura, aún no hay una respuesta definitiva.
Por ende, la situación ha seguido golpeando a los establecimientos físicos. A fines de junio se anunció, por ejemplo, que el 90 % de los empresarios que conformaban la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) carecían de liquidez y podrían declararse insolventes.
Percibiendo esta demora y la dura situación por la que están atravesando, nuevamente las tres principales entidades gremiales se comunicaron con el Gobierno. A través de otra carta, Asojuegos, Cornazar y Fecoljuegos rindieron un balance de lo perjudicados que se encuentran los casinos y bingos en el país.
URGENTE LLAMADO
Son más de tres meses desde que se inició el aislamiento social causado por el COVID-19, tiempo en que los casinos y bingos físicos permanecen cerrados ocasionando grandes pérdidas.
Fecoljuegos informó que “los empresarios no tienen flujo de caja para cubrir las obligaciones y no ha sido posible llegar a acuerdos para cubrir los cánones de arrendamiento del 90 % de los establecimientos autorizados”. A su vez, destacaron que el 95 % de los empresarios no han logrado acceder a ningún tipo de crédito.
Recientemente, Evert Montero, presidente de la institución, también anunció que el 30 % de los operadores han quebrado tras tantos meses de cierre, y si se permanece en igual situación se corre el riesgo de que más colombianos pierdan sus empleos.
En ese contexto, los trabajadores del rubro han mostrado su gran preocupación al respecto, iniciando una campaña para que el Gobierno dé luz verde a la apertura de los establecimientos.
“Como empleados del gremio, nos vemos motivados a solicitar la reapertura del sector”, manifestó Zulma Palacios, impulsadora del proyecto y trabajadora del rubro con más de 20 años de experiencia.
PROPUESTA CIUDADANA
Bajo el título de “Apoya para la salvación de 240 000 familias del sector de casinos” se están recaudando firmas virtuales –a través de la plataforma Change.org– para reactivar el trabajo en las salas.
“Nos sumamos a la preocupación de nuestros empleadores. Esperamos que los tomadores de decisión del Gobierno Nacional vean que miles de madres cabeza de hogar, jóvenes en primer empleo, padres de menores de edad, estamos en una situación complicada y necesitamos retomar nuestros empleos”, consideró Palacios.
Asimismo, aseguró que quienes firmaron el documento (unas 18 760 personas al momento) están convencidos de que el sector ya puede volver a operar, lo que permitirá que no se pierdan unos 60 000 puestos de trabajo.
“Con esta iniciativa queremos que la sociedad escuche el clamor de 240 000 familias que se han visto afectadas en medio de la coyuntura”, agregó la representante de los trabajadores.

ACTUALIDAD COLOMBIANA
A inicios de julio, la directora ejecutiva de la Corporación Nacional de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar de Colombia (Cornazar), Elizabeth Maya, comentó —durante su presentación en el ciclo de conferencias online de Sagse Talks—que ya se presentó el documento final de los protocolos para la reactivación del juego localizado.
Agregó que el informe fue trabajado de la mano con el ente regulador Coljuegos, teniendo en cuenta todas las líneas de acción para salvaguardar a los trabajadores, clientes, comunidad y operación.
“Nosotros, en Colombia, sabemos que tenemos varios tipos de operación: salas de juego, casinos, bingos, algunos con grandes superficies y otros con pequeñas, y lo que se quiso hacer es alcanzar un beneficio general, logrando ante todo un cumplimiento posible, porque sabíamos que hay que sacrificar cosas para poder conseguir otras”, manifestó Maya.
Por su parte, Fecoljuegos destacó que si bien en el 2019 el sector contribuyó al Gobierno con 600 000 pesos (400 000 pesos destinados para la salud nacional y lo restante por concepto de IVA), la situación ahora es alarmante.
Montero explicó que en los tres meses que ha durado el aislamiento, los casinos y bingos dejaron de transferir cerca de 135 000 pesos a las finanzas públicas. En ese contexto, anunció que las empresas multinacionales estaban considerando retirar su inversión del país, lo que sería un gran golpe para la economía colombiana.
MEDIDAS PROPUESTAS
Entre las medidas que se pretenden implementar están el controlar la línea de empleados (desde que salen de sus hogares y cuando llegan a las salas), hacer seguimiento al comportamiento dentro de los locales, verificar el distanciamiento a utilizar, y cuando el jugador sale de la sala realizar la desinfección de cada máquina.
Cornazar agregó que se mantendrán dos metros entre máquinas siempre que se tenga el espacio pertinente; en caso contrario, se implementarán separadores donde se permita el distanciamiento entre jugador y jugador.
Asimismo, se busca poner separadores para las cajas e implementar una entrega del efectivo que permita que no haya contacto físico entre el cliente y el trabajador, entre otros cuidados.











































