Los mercados de predicción en España operan hoy bajo un marco que no fue pensado para ellos. La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) reconoció que el país necesita una visión regulación adaptada a las características de estos productos y advirtió sobre la urgencia de avanzar en ese proceso. El planteo lo expuso Mikel Arana, director general del organismo, en un panel de la conferencia MERGE Madrid, donde respaldó la estrategia de la Agenda 2030 del Ministerio de Consumo.
Un vacío regulatorio que presiona a los tribunales
Según el regulador, los mercados de predicción, las criptomonedas, la Web3 y las tecnologías blockchain carecen de marcos específicos. Esa ausencia aumenta la carga de los tribunales españoles, que deben resolver las disputas y los conflictos que surgen.
Hasta ahora, la gestión de los mercados de predicción se ha regido por la Ley del Juego de 2011. Arana subrayó la necesidad de establecer criterios jurídicos que contemplen las diferencias entre los contratos vinculados a acontecimientos futuros y las modalidades tradicionales de apuestas.
Sin licencia, no pueden operar en España
La postura expuesta por la DGOJ es clara. Las empresas que ofrezcan productos que constituyan actividades de juego deben obtener la licencia correspondiente antes de prestar servicios a clientes en el país.
Por lo tanto, los mercados de predicción que encajen en esa categoría y no cuenten con autorización no pueden ofrecer sus servicios legalmente en territorio español. El organismo explicó que, en aplicación de la ley, ha debido adoptar medidas para impedir el acceso desde España a esas plataformas. Actualmente se los considera una forma de apuestas ilegales, una calificación que, según el regulador, comparte el marco regulatorio de la Unión Europea.
Una determinación que todavía no es definitiva
Pese a esa postura, la DGOJ aclaró que su determinación no es definitiva. Por ahora, su agenda no contempla abordar la legalidad de estos mercados, porque el organismo está inmerso en una revisión integral del cumplimiento normativo y de los mecanismos de protección dentro de las licencias de juego online.
Además, el regulador no clasifica todos los mercados de predicción como juego de forma genérica. La clasificación depende de si los productos encajan en las disposiciones de la legislación española.
Blockchain y criptomonedas no definen la naturaleza del producto
La DGOJ remarcó que el uso de infraestructura blockchain, los pagos en criptomonedas o la terminología financiera no determinan, por sí solos, la clasificación jurídica de un producto.
Para las tecnológicas que evalúan entrar en España, el mensaje es que deben analizar sus productos frente a los requisitos de licencia ya vigentes.
Qué no anunció el regulador
La intervención no introdujo una categoría de licencia específica para los mercados de predicción. Tampoco propuso cambios legislativos ni definió una vía de autorización independiente.
La DGOJ, adscrita al Ministerio de Consumo y Agenda 2030, enmarcó su postura como parte de una respuesta más amplia a la evolución de los modelos de negocio digitales.
Kalshi: US$ 1.000 millones de financiación y una valoración de US$ 40.000 millones
En paralelo, el sector de los mercados de predicción vive un momento de fuerte actividad empresarial. Kalshi cerró una ronda de financiación de US$ 1.000 millones, respaldada por firmas de capital riesgo como Sequoia y Wellington. La operación sitúa su valoración en US$ 40.000 millones, una cifra que supera la de cualquier compañía de juego cotizada a nivel mundial.
La empresa también anunció una alianza con S&P y Dow Jones para desarrollar índices basados en contratos de eventos de su plataforma y ofrecer nuevos servicios financieros a los inversores. Su cofundador y director ejecutivo, Tarek Mansour, la definió como la siguiente evolución de Kalshi y de su disrupción de los mercados y el trading tradicionales.
Europa y Sudamérica, mercados clave para su expansión
Según se informa, Kalshi y su rival Polymarket comenzaron gestiones ante instituciones de los mercados financieros, entre ellas la London Stock Exchange y Euronext, para promover el reconocimiento de los mercados de predicción dentro de los servicios financieros.
La venta de datos y la concesión de licencias sobre índices podrían abrir una vía para llegar a instituciones en el extranjero. Sin embargo, obtener la autorización para ofrecer servicios de negociación seguiría siendo un obstáculo regulatorio independiente.











































