La Copa Mundial 2026 no solo convocó a millones de espectadores en Estados Unidos. También generó un crecimiento inédito en los mercados de predicción y las apuestas deportivas, que alcanzaron niveles récord de actividad durante el campeonato.
Un relevamiento de CoinDesk mostró que las principales plataformas de mercados de predicción negociaron más de US$50.000 millones en contratos vinculados al torneo. El resultado reforzó la posición de este segmento frente a las casas de apuestas deportivas tradicionales. tradicionales.
Kalshi lideró el volumen de operaciones en Estados Unidos
La plataforma Kalshi concentró la mayor parte de la actividad. Durante junio, sus operaciones sumaron US$31.000 millones, un 70% más que el mes anterior. Los contratos relacionados con la Copa Mundial 2026 representaron US$22.420 millones, y el 85% de toda la actividad de la plataforma estuvo ligada a eventos deportivos.
Kalshi fue además la socia oficial de mercados de predicción de la FIFA y contó con presencia en los estadios y un acuerdo comercial con Fox Sports. Según datos de Apptopia, sus usuarios activos diarios crecieron 36% entre mediados y fines de junio, mientras las principales aplicaciones de apuestas deportivas perdían usuarios: DraftKings cayó 36%, FanDuel 41%, y BetMGM y Caesars 32% cada una.
El crecimiento fue especialmente marcado entre las mujeres, cuya participación en Kalshi aumentó 106% durante el torneo, hasta representar el 33,3% de la base de usuarios, una proporción muy superior a la registrada en las apuestas deportivas tradicionales.
Polymarket volvió a crecer en Estados Unidos
Polymarket también tuvo un mes histórico, con un récord de US$10.800 millones negociados en su plataforma internacional. Su versión regulada para Estados Unidos sumó otros US$3.500 millones, casi el doble del volumen que en mayo.
Según la firma de análisis blockchain Allium, los usuarios estadounidenses negociaron US$571 millones en mercados políticos dentro de la plataforma global durante los últimos doce meses, superando a Hong Kong, que registró US$422 millones.
El dato es relevante porque Polymarket había dejado de operar en Estados Unidos en 2022, tras una sanción de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). A fines de 2025 regresó al mercado estadounidense luego de adquirir una bolsa con licencia regulatoria y lanzar una aplicación específica para ese país. Su plataforma internacional, sin embargo, sigue bloqueada para direcciones IP de Estados Unidos, aunque muchos usuarios acceden igual mediante redes privadas virtuales (VPN) y billeteras de criptomonedas.
Rothera y el interés de los grandes operadores financieros
Rothera, la plataforma impulsada por Robinhood y Susquehanna International Group, comenzó a operar en junio y procesó US$2.000 millones en su primer mes. Bank of America estima que ya concentra cerca del 7% del mercado estadounidense de predicciones.
El crecimiento del sector también atrajo a operadores financieros de gran escala. Firmas como DRW, con sede en Chicago, armaron equipos dedicados al arbitraje entre plataformas como Kalshi y Polymarket, aprovechando pequeñas diferencias de precios entre contratos similares. Esta mayor liquidez acercó las cotizaciones de los mercados de predicción a las de las casas de apuestas tradicionales, algo poco común hasta hace pocos años.
Las apuestas tradicionales también batieron récords
Las casas de apuestas convencionales tampoco se quedaron atrás. Antes del torneo, la consultora Eilers & Krejcik proyectaba entre US$2.800 millones y US$4.300 millones en apuestas deportivas legales en Estados Unidos durante los 104 partidos del Mundial. Los niveles de actividad registrados durante la competencia terminaron superando las proyecciones iniciales.
El partido entre Estados Unidos y Bélgica por los octavos de final se convirtió en el más apostado de la historia para varias plataformas del país, y DraftKings reportó un volumen cinco veces mayor al de Qatar 2022. Este crecimiento coincidió con la expansión regulatoria: hoy 39 estados permiten apuestas deportivas móviles, frente a los 19 que que las autorizaban en el Mundial anterior.
El informe también detectó un cambio de comportamiento: durante el torneo aumentó el número de usuarios de apuestas tradicionales que comenzaron a operar en mercados de predicción, mientras que el desplazamiento en sentido contrario fue menor. Esta tendencia refleja el creciente protagonismo del segmento dentro del negocio de las apuestas deportivas.











































