En los últimos años, la industria de juegos de azar en línea ha experimentado un notable crecimiento en los territorios europeos, consolidando a Suecia, Dinamarca y Noruega como protagonistas de ese sector a nivel internacional. ¿Cuál es la situación del juego en la región del norte de Europa?
Los países nórdicos son conocidos a nivel mundial por tener economías estables, alta calidad de vida y una infraestructura digital avanzada. Bajo ese contexto, la industria de iGaming se ha desarrollado de manera favorable en dichos territorios, ocasionando un entorno propicio para el desarrollo y la popularidad de los juegos de azar en línea.
Suecia y Dinamarca mantienen modelos de regulación abierta y competitiva, generando ingresos fiscales considerables mientras supervisan a sus operadores. Por otro lado, Noruega sigue un enfoque más conservador, basado en el control estatal, pero enfrentando desafíos relacionados con el juego ilegal.
AUGE DEL MERCADO
Suecia es uno de los países más avanzados en la regulación del iGaming. En el 2019, el país de las auroras boreales dictaminó la Ley sobre Juegos de Azar (Spellicens), que permite la participación de operadores internacionales en el mercado de juego online. Este cambio en el sistema generó un crecimiento significativo en la recaudación y en la diversidad de productos ofrecidos.
La puesta en marcha de la legislación trajo consigo la creación de la Autoridad de Juegos de Suecia (Spelinspektionen). De acuerdo con la Ley, el ente regulador es el encargado de otorgar las licencias a los operadores extranjeros, así como de supervisar el cumplimiento de las normativas, a fin de garantizar un entorno seguro para los actores del sector en línea: jugadores, proveedores y operadores.
Otra de las funciones de Spelinspektionen es el análisis continuo de los datos económicos del sector. En ese sentido, y teniendo como base las cifras de la Agencia Tributaria Sueca, durante el 2024 el mercado de iGaming generó ingresos superiores a los 1.64 mil millones de euros, lo que supone un incremento del 5% en comparación con el 2023. En cuanto a los impuestos, en el último año recaudó cerca de 100 millones de euros para el Estado.
A pesar de los números favorables, las autoridades han notado un aumento en las actividades del juego ilegal. De acuerdo con el último informe de la Oficina Nacional de Auditoría, el organismo regulador efectúa pocas inspecciones y no realiza el seguimiento necesario para comprobar si se han corregido las observaciones en la industria online.
Para contrarrestar esta situación, el Gobierno implementará medidas para reforzar la seguridad del juego en línea. Una de ellas es la designación de un investigador estatal, quien tendrá como misión ayudar al Ministerio de Finanzas en la elaboración de propuestas sobre el ámbito de aplicación de la Ley de Juegos de Azar.
CASO DE ÉXITO
Dinamarca fue uno de los primeros países europeos en regular el iGaming. En el 2012, la Autoridad Danesa de Juego (Spillemyndigheden) implementó su propio marco normativo responsable de legislar todas las formas de juegos de azar en el país, incluyendo las plataformas en línea.
El enfoque transparente y equilibrado del modelo danés se convirtió rápidamente en un ejemplo a seguir para los países de la región norte de Europa. Gracias a un sólido sistema de licenciamientos, los operadores locales e internacionales pueden ofrecer sus servicios y/o productos de iGaming, así como brindar la seguridad de un juego limpio a sus consumidores.
En el 2024, los juegos de azar en línea experimentaron un crecimiento sostenido a lo largo de todo el año, con un ingreso anual aproximado de 1.3 mil millones de euros. El incremento en el volumen de participación en apuestas deportivas y casinos en vivo originó un recaudo fiscal mayor a 300 millones de euros para dicho periodo.
Otro aspecto positivo de la reglamentación en Dinamarca son las campañas a favor del juego responsable. Una de ellas es el Registro de Exclusión de Jugadores (ROFUS, por sus siglas en danés), que permite a los usuarios autoexcluirse de los operadores licenciados. En la actualidad hay más de 15000 jóvenes inscritos; sin embargo, muchos consideran que el registro está asociado a problemas de juego.
En esa misma línea, el organismo regulador se ha puesto la tarea de cambiar la percepción de los jóvenes. “Los juegos son un producto de entretenimiento, pero también es importante que la gente pueda tomarse un descanso, y ROFUS puede ser una buena herramienta para muchos”, sostuvo Anders Dorph, director de Spillemyndigheden.
ENFOQUE RESTRICTIVO
Noruega, a diferencia de sus símiles europeos, mantiene un enfoque más conservador respecto al iGaming. Aunque el mercado de apuestas en línea está regulado en el país, el Gobierno solo permite que dos operadores del estado ofrezcan servicios: Norsk Tipping (casinos en línea y apuestas deportivas) y Norsk Rikstoto (carreras de caballos).
En ese sentido, cualquier tipo de juego que no sea ofertado por las dos entidades estatales será calificado como ilegal. Para controlar el incremento de empresas no autorizadas, el Gobierno dispuso una serie de normativas como la no emisión de tarjetas de crédito y débito a los casinos en línea.
Esta regulación estricta ha generado debates sobre la competitividad del mercado; sin embargo, a pesar de contar con una política de monopolio de juego, el mercado continúa siendo lucrativo para el Estado. Se estima que en el último año los ciudadanos noruegos gastaron más de 2000 millones de euros en iGaming.
Una de las principales críticas a este modelo de juego es la falta de opciones para los usuarios. Debido a ello, la Asociación Internacional de Integridad de Apuestas (IBIA) y la Asociación Noruega de la Industria de Juegos en Línea (NBO), en el 2024, acordaron diseñar un Memorando de Entendimiento que promueva el régimen de licencias.
Se espera que, para el 2028, Noruega pueda contar con un sector de iGaming más amplio. “Hay señales cada vez más claras de que el monopolio no es la solución más eficaz para la protección del consumidor o la integridad de la industria”, señaló Carl Fredrik Stenstrøm, secretario general de la NBO.
La industria de iGaming en los países nórdicos continúa siendo un mercado dinámico y en crecimiento, aunque los enfoques de cada país en materia legislativa presenten retos diferenciados. A pesar de los obstáculos, la preocupación constante por proteger al jugador lo está convirtiendo en un mercado más seguro y accesible.
iGaming em países nórdicos
Nos últimos anos, a indústria de jogos de azar on-line registrou um notável crescimento nos territórios europeus, consolidando a Suécia, Dinamarca e Noruega como protagonistas desse setor a nível internacional. Qual é a situação do jogo na região norte da Europa?
Os países nórdicos são conhecidos mundialmente por terem economia estável, elevada qualidade de vida e uma infraestrutura digital avançada. Nesse contexto, a indústria do iGaming desenvolveu-se favoravelmente nesses territórios, criando um ambiente propício para o desenvolvimento e popularidade dos jogos de azar on-line.
A Suécia e a Dinamarca mantêm modos de regulação aberta e competitiva, gerando receitas fiscais consideráveis enquanto supervisionam seus operadores. Por outro lado, a Noruega segue uma abordagem mais conservadora, baseada no controle estadual, mas enfrentando desafios relacionados com o jogo ilegal.
BOOM DO MERCADO
A Suécia é um dos países mais avançados na regulação do iGaming. Em 2019, o país da aurora boreal aprovou a lei dos jogos de azar (Spolicens), que permite a participação de operadores internacionais no mercado de jogo on-line. Essa mudança no sistema gerou um crescimento significativo na arrecadação e na diversidade de produtos oferecidos.
A implementação da legislação resultou na criação da Autoridade de Jogos da Suécia (Spoinspektionen). De acordo com a Lei, o órgão regulador é o responsável pela concessão das licenças aos operadores estrangeiros, bem como pela supervisão do cumprimento das normativas, a fim de garantir um ambiente seguro aos agentes do setor on-line: jogadores, fornecedores e operadores.
Outra função da Spoinspektionen é a análise contínua dos dados econômicos do setor. Nesse sentido, e com base nos números da Agência Tributária Sueca, durante 2024 o mercado de iGaming gerou receitas superiores a € 1,64 bilhões, o que representa um aumento de 5% em comparação a 2023. Com relação aos impostos, no último ano arrecadou perto de € 100 milhões para o Estado.
Apesar dos números favoráveis, as autoridades notaram um aumento nas atividades do jogo ilegal. De acordo com o último relatório da Oficina Nacional de Auditoria, o órgão regulador realiza poucas inspeções e não faz o acompanhamento necessário para verificar se as observações na indústria online foram corrigidas.
Para equilibrar essa situação, o Governo implementará medidas para reforçar a segurança do jogo on-line. Uma delas é a nomeação de um investigador estadual, cuja missão será auxiliar o Ministério das Finanças na preparação de propostas sobre o âmbito de aplicação da Lei dos Jogos de Azar.
CASO DE SUCESSO
A Dinamarca foi um dos primeiros países europeus em regular o iGaming. Em 2012, a Autoridade Danesa do Jogo (Spillemendigheden) implementou o seu próprio marco normativo responsável por legislar todas as formas de jogos de azar no país, incluindo as plataformas on-line.
A abordagem transparente e equilibrada do modelo dinamarquês rapidamente se tornou um exemplo a seguir pelos países da região norte da Europa. Graças a um sólido sistema de licenciamento, os operadores locais e internacionais podem oferecer seus serviços e/ou produtos do iGaming, bem como fornecer a segurança de um jogo limpo aos seus consumidores.
Em 2024, os jogos de azar on-line experimentaram um crescimento constante ao longo de todo o ano, com uma receita anual aproximada de € 1,3 bilhões. O aumento do volume de participação em apostas esportivas e cassinos ao vivo originou uma arrecadação fiscal superior a € 300 milhões no referido período.
Outro aspecto positivo na regulamentação na Dinamarca são as campanhas a favor do jogo responsável. Um deles é o Registro de Exclusão de Jogadores (ROFUS, sigla na Dinamarca), que permite aos usuários se autoexcluírem dos operadores licenciados. Atualmente, há mais de 15 mil jovens inscritos. No entanto, muitos consideram que o registro está associado a problemas de jogo.
Da mesma forma, o órgão regulador assumiu a tarefa de mudar a percepção dos jovens. “Os jogos são um produto de entretenimento, mas também é importante que as pessoas possam fazer uma pausa, e o ROFUS possa ser uma boa ferramenta para muitos”, afirmou Anders Dorph, diretor do Spillemendigheden.
FOCO RESTRITIVO
A Noruega, ao contrário dos seus semelhantes europeus, mantém um foco mais conservador com relação ao iGaming. Embora o mercado de apostas on-line seja regulado no país, o governo apenas permite que dois operadores do Estado ofereçam serviços: Norsk Tipping (cassinos on-line e apostas esportivas) e Norsk Rikstoto (corridas de cavalos).
Nesse sentido, qualquer tipo de jogo que não seja oferecido pelas duas entidades estaduais será classificado como ilegal. Para controlar o aumento de empresas não autorizadas, o Governo estabeleceu uma série de normativas como a não emissão de cartões de crédito e débito aos cassinos on-line.
Esta regulação rigorosa gerou debates sobre a competitividade do mercado. No entanto, apesar de contar com uma política de monopólio de jogo, o mercado continua sendo lucrativo para o Estado. Estima-se que no último ano os cidadãos noruegueses gastaram mais de € 2 bilhões no iGaming.
Uma das principais críticas a esse modelo de jogo é a falta de opções para os usuários. Devido a isso, a International Betting Integrity Association (IBIA) e a Norwegian Online Gaming Industry Association (NBO), em 2024, acordaram em elaborar um memorando de entendimento que promova o regime de licenças.
Espera-se que até 2028 a Noruega possa contar com um setor do iGaming mais abrangente. “Há sinais cada vez mais claros de que o monopólio não é a solução mais eficaz para a proteção do consumidor ou para a integridade da indústria”, disse Carl Fredrik Stenstrøm, secretário geral da NBO.
A indústria do iGaming nos países nórdicos continua sendo um mercado dinâmico e em crescimento, embora o foco de cada país com relação à legislação apresente diferentes desafios. Apesar dos obstáculos, a preocupação constante em proteger o jogador está tornando o mercado mais seguro e acessível.











































