El Senado de Indiana aprobó el Proyecto de Ley de la Cámara 1038 con una votación de 26 votos a favor y 22 en contra. La medida autoriza una nueva licencia de casino —la número 14 en el estado— y permite que tres condados del noreste de Indiana (Allen, DeKalb y Steuben) compitan por albergar el proyecto. La empresa que obtenga la licencia deberá invertir al menos $500 millones de dólares en el complejo y sus servicios.
La votación no siguió líneas partidarias: 22 senadores republicanos y 4 demócratas apoyaron el proyecto, mientras que 17 republicanos y 5 demócratas votaron en contra. El voto decisivo lo emitió el senador Travis Holdman, republicano de Markle.
La polémica: sin voz para los ciudadanos de Indiana
El punto más cuestionado fue la ausencia de un referéndum local. En todas las ocasiones anteriores en que Indiana autorizó un casino, los residentes de la zona votaron primero. Esta vez, esa consulta no aparece en el proyecto de ley.
El senador Tyler Johnson, republicano de Leo, recordó una reunión comunitaria del año pasado en la que una multitud numerosa se manifestó en contra del casino. «Lo eliminamos porque creo que sabíamos cuáles serían los resultados», señaló en referencia a la supresión del referéndum.
La senadora Liz Brown, republicana de Fort Wayne, calificó como injusto que los ciudadanos locales no tengan la oportunidad de expresar su opinión directamente, advirtiendo que esta ausencia podría afectar la legitimidad del proceso.
El argumento económico a favor del casino
El patrocinador del proyecto, el senador Justin Busch, republicano de Fort Wayne, defendió la medida con argumentos económicos. Según Busch, el complejo no será solo un lugar de juego, sino un desarrollo turístico completo con hotel, restaurantes y entretenimiento. «Esto garantiza que estamos hablando de una inversión transformadora a largo plazo en el noreste de Indiana», afirmó.
Varios funcionarios de gobierno y empresas de los tres condados involucrados respaldan la iniciativa, aunque la oposición ciudadana persiste.
El destino del casino Rising Star, en suspenso
El proyecto de ley aprobado por el Senado difiere de la versión que la Cámara de Representantes aprobó semanas atrás. La versión de la Cámara proponía trasladar el casino con el menor rendimiento del estado —el Rising Star, ubicado en la ciudad de Rising Sun, a orillas del río Ohio— sin emitir una nueva licencia. La versión del Senado, en cambio, mantiene ese casino en su lugar y elimina al condado de Wayne como posible sede del nuevo complejo.
Ambas cámaras deben llegar a un acuerdo sobre una versión final antes del cierre de la sesión legislativa, previsto para este fin de semana.
Indianápolis queda fuera de la discusión
Un estudio de una comisión estatal concluyó el año pasado que el centro de Indianápolis sería la ubicación más rentable para un nuevo casino. Sin embargo, esa opción no avanza entre los legisladores, en parte por el temor al impacto que tendría sobre los casinos ya existentes en Shelbyville y Anderson.
El senador Aaron Freeman, republicano de Indianápolis, expresó su desconcierto: «Indianápolis aportaría la mayor cantidad de ingresos nuevos al estado. No tenemos playa ni montañas, así que más vale que intentemos atraer gente, y no lo hacemos».











































