
Las Vegas se prepara para seguirle los pasos a Macao, reactivando una industria que representa casi la totalidad de su economía. La región cuenta con dos millones de habitantes y unos 380 000 empleos aproximadamente dependen del turismo. Precisamente este sector generó 57.6 millones de dólares en el 2018, lo que representa poco más de la mitad del PIB del sur de Nevada.
Con la propagación del COVID-19, los hoteles, restaurantes y casinos fueron los primeros negocios en cerrar. En Nevada, el desempleo pasó del 4 %, en febrero, al 22 %, en mayo, (8 puntos por encima de la tasa de paro de todo el país), y el 80 % se concentra en Las Vegas luego de casi doce semanas de paralización total confinamiento, preparan su regreso a una “nueva normalidad”.
FASES DE REANUDACIÓN
La primera semana de mayo, Steve Sisolak, gobernador de Nevada, brindó detalles sobre la Fase 1 de reapertura del estado, dejando claro que el coronavirus no se ha ido y continúa siendo un peligro latente. Pero gracias a que los números de contagios se mantuvieron y se cumplieron con los requisitos establecidos para reabrir la economía, se permitió iniciar la primera fase el 9 de mayo, seis días antes de lo previsto.
A partir de esa fecha, la apertura de negocios de venta, salones de belleza y servicio de restaurantes en todo el estado están permitidos, pero el gobernador Sisolak delineó las limitaciones que se tienen y las recomendaciones para la apertura. Todos los ciudadanos deben usar mascarillas en los espacios públicos, además de que los grupos de más de 10 personas siguen estando prohibidos. De igual manera, se deberá limitar el número de personas dentro de los establecimientos a no más de 50 %.
Para la Fase 2, Sisolak había anunciado que, posiblemente, para el 4 de junio estaría prevista la reapertura de los casinos del estado, fundamentalmente los más grandes de la ciudad de Las Vegas, que están cerrados desde el 17 de marzo.
Pero esta fecha tentativa se convirtió en realidad. El martes 28 de mayo, Sisolak anunció, a través de su cuenta de Twitter, que los casinos de Las Vegas podrán abrir a partir del 4 de junio pero solo al 50 % de su capacidad y manteniendo las normas de distanciamiento social, establecidas para evitar la propagación del coronavirus. En esta fase también estarán permitidos los lugares de culto, centros comerciales, cines y gimnasios con las mismas restricciones que los casinos.
Todas estas acciones buscan una reactivación económica bajo estrictas medidas sanitarias, ya que “sin una reapertura meditada y medida de la industria de juegos y apuestas de Nevada, todo el trabajo que los nevadenses han hecho para combatir la propagación de esta pandemia viral habrá sido en vano”, apuntó Sisolak en un comunicado de prensa.
En el anuncio del gobernador también se dio a conocer que diez de los hoteles de la ciudad aceptaron alojar huéspedes que den positivo al COVID-19, aunque aún se desconoce cuáles serían.

TOMAN MEDIDAS
Por su parte, la Junta de Control de Juegos de Nevada organizó una reunión telefónica con responsables sanitarios a nivel estatal y local para evaluar las medidas que adoptarán los hoteles y casinos frente al coronavirus. Además de analizar los planes de reapertura presentados por los casinos, que deben ser aprobados por lo menos siete días antes de que abran sus puertas.
La situación ahora será diferente, por todas partes habrá letreros que les recuerden a los huéspedes las nuevas normas: lavarse las manos, mantener la distancia con las otras personas y limitar los viajes en ascensor a las habitaciones a solo cuatro personas, entre otros.
Sean McBurney, gerente general de Caesars Palace, acotó que “si hay aglomeración, es responsabilidad de cada empleado la de asegurarse que haya distanciamiento social”. Los dados se desinfectarán entre un jugador y otro, las fichas se limpiarán periódicamente y los mazos de cartas se cambiarán con frecuencia. Tanto el Caesars Palace como el Flamingo ofrecerán alojamiento, opciones para cenar y acceso a sus piletas exteriores, así como tragamonedas y mesas de juego, cuidando todos los protocolos de bioseguridad.
El Caesars también implementará un programa de control de salud a todos los empleados para determinar si alguno de ellos requiere pasar por el test de COVID-19 antes de regresar al trabajo, así como realizarán controles de temperatura de los empleados antes de cada turno. Los trabajadores usarán mascarillas que proveerá la compañía y los huéspedes también serán provistos con esta medida de barrera.
En Wynn Resorts y The Venetian, que pertenecen a Las Vegas Sands, planean usar cámaras de imágenes térmicas en cada entrada para interceptar a las personas que tengan fiebre. Los gondoleros también usarán mascarillas y mantendrán una distancia prudente de los pasajeros.
Asimismo, la Junta de Control de Juego del estado exige que las superficies se desinfecten de acuerdo con las directrices federales de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, y que se tenga especial cuidado con los objetos de los hoteles que se manipulan con frecuencia.
Los crupieres de blackjack, los botones, los empleados de reservas, los guardias de seguridad, el personal de limpieza y los mozos están obligados a usar mascarillas.
Bill Hornbuckle, CEO interino y presidente de MGM Resorts International, mostró que en el Bellagio se habían instalado nuevos lavatorios de manos en los lugares donde se habían retirado grupos de tragamonedas.
Ahora solo cuatro jugadores estarán presentes en las ruletas y seis en los dados. Divisiones de plástico separarán a los crupieres de los jugadores y a estos entre sí, para que solo haya tres en cada mesa. En cuanto a sus habitaciones, solo 1200 de las 4000 se alquilarán.

ULTIMANDO DETALLES
Algunos casinos tendrán reuniones con sus empleados en los próximos días con miras a la reapertura de sus establecimientos. Los hoteles confirmados para abrir sus puertas por ahora son el Bellagio, el MGM Grand, el Flamingo y el New York New York.
Pero antes, el regulador de juego de Nevada requiere que los casinos cerrados del estado examinen a todos sus trabajadores que se encuentran en la primera línea de atención para detectar si están contagiados, evalúen un plan para aislar a los visitantes infectados y tomen otras medidas para reducir la propagación del coronavirus.
La presidenta de la Junta, Sandra Douglass Morgan, aseveró en un aviso a la industria que con las reglas que se han establecido, los casinos podrán reabrir. Eso les daría a los casi 460 titulares de licencias de juego de alto nivel del estado los siete días más de aviso que la junta prometió para evaluar medidas, desinfectar superficies, mantener a los jugadores a distancias seguras y proteger a sus trabajadores.











































