“Llevamos mucho tiempo luchando por la regulación. Hoy, por ejemplo, hay unas 3000 casas de apuestas en Brasil. ¿Cuántas quedarán en Brasil? Solo 50. De esas 3000, muchas no quieren ser legales, y la regulación viene a poner orden en este tema. Y es fundamental porque el gobierno tiene que tener el control, para recaudar impuestos. Sólo con la regulación tendremos ese control”, expresó Wesley Cardia, CEO de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL).
En el marco de una entrevista con el medio brasileño UOL, el directivo explicó que el sector está satisfecho con el texto del reglamento que maneja el Ejecutivo, pero que hay detalles sobre la fiscalidad que necesitan mejoras.
“El reglamento se acerca mucho a lo que sabíamos que iba a ocurrir, y satisface la mayoría de nuestros deseos. Hemos trabajado mucho para ello, para lograr un texto conveniente para el gobierno y para las casas de apuestas, por lo que está bien estructurado. ¿Dónde vemos problemas? En la fiscalidad. No es sólo el 16 %. Está el impuesto sobre la renta, el PSI/Confins, que sube a cerca del 28 al 30 %, y que está muy por encima del aceptable 24 %”, precisó Cardia.
Por otro lado, el CEO de la ANJL contó que tuvieron tuvieron varias reuniones con el gobierno en las que se planteó este tema, y el Ministerio de Hacienda dijo que había llegado al límite que podía poner dentro de las expectativas estatales. “No podían reducir más que eso. Pero por otro lado dijimos con mucho cuidado, pero siendo enfáticos, que nos sentimos libres para luchar por un impuesto más adecuado, cuando esté en el Congreso. El segundo factor es un impuesto sobre las ganancias de las casas de apuestas. Este es también un factor que consideramos por encima de lo que debería ser”, concluyó.











































