Este 19 de mayo finalizó la sesión legislativa en Minnesota sin que se lograra aprobar una ley que legalice las apuestas deportivas, un esfuerzo que arrancó en 2019 tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de 2018 que abrió la puerta a que los estados autorizaran este tipo de apuestas.
Disputa entre tribus y operadores frena las apuestas deportivas en Minnesota
Sin embargo, los intentos anteriores han topado con un choque de intereses: las once tribus reconocidas en Minnesota, los hipódromos estatales (Canterbury Park y Running Aces) y los operadores comerciales no han logrado ponerse de acuerdo sobre quién controla y se beneficia de las apuestas deportivas.
De hecho, pese al apoyo conjunto de tribus, pistas de carreras y operadores de juegos con fines benéficos, un proyecto de ley del Senado fracasó en febrero, y las iniciativas posteriores —el SF 3414 y el HF 1842— buscan mantener viva la posibilidad de un marco legal, aunque aún sin consenso.
Minnesota, un caso atípico
Por si fuera poco, Minnesota se mantiene como un caso atípico: es uno de los 40 estados más el Distrito de Columbia que no tiene un reglamento sobre apuestas deportivas, lo que deja un vacío que algunos aprovechan al operar en una zona gris.
En este limbo regulatorio han florecido las aplicaciones de deportes de fantasía diarios (DFS), que funcionan como intercambios peer‑to‑peer en lugar de casas de apuestas tradicionales. Según Sports Handle, esas plataformas esquivan la prohibición presentándose como “fantasía” y no como apuestas directas contra la casa.
Justamente, Greg Kajewski, de BettorEdge, explica que en las apps de fantasía “compites contra tus amigos” y no contra un operador que gana cuando tú pierdes. A su juicio, es más parecido a apostar entre conocidos —“algo muy diferente a un negocio que busca lucrarse a tu costa”—, y por eso estas apps siguen activas en Minnesota.
Empresas de apuestas deportivas se autorregulan o dejan Minnesota
Aun así, algunas empresas como Sleeper, PrizePicks y Underdog han optado por autorregularse: limitan voluntariamente las opciones de apuesta (por ejemplo, Sleeper solo permite una selección por usuario y no ofrece líneas de dinero). Por otro lado, gigantes como FanDuel y DraftKings han decidido directamente excluir Minnesota de sus servicios para no arriesgarse a sanciones.
Las apuestas ilegales dominan el mercado en Minnesota
Mientras tanto, el senador Jeremy Miller (rep. Winona) advierte que las apuestas ilegales ya dominan el mercado: un informe de Play Minnesota calcula que en 2023 se movieron $929 millones en apuestas deportivas sin regulación. “En Minnesota, el juego ya es muy fácil de conseguir”, señala Miller, recordando que existen loterías, casinos y carreras de caballos disponibles.
Encuesta: Deportes de fantasía superan a las apuestas en Minnesota
En contraste, una encuesta informal de la Universidad de Minnesota reveló que el 40,6% de 480 estudiantes participa en deportes de fantasía, frente al 16, % que apuesta en deportes regularmente, lo que muestra que la fantasía es el refugio natural de quienes buscan jugar sin una regulación clara.
Por ejemplo, McKray Tuma, de Rochester, confiesa que perdió unos $200 en apps como FanDuel y PrizePicks durante su estancia en Nueva York, y que esas pérdidas lo hicieron dejar de apostar. Mientras tanto, Hudson Weber, de Wisconsin, apuesta solo con ofertas promocionales y mantiene un ritmo de juego de una vez por semana, advirtiendo que el problema aparece cuando las apuestas generan dificultades económicas.
En efecto, el juego problemático no se mide por frecuencia, sino por el impacto en la vida: el Consejo Nacional sobre el Juego Problemático señala consecuencias financieras, de pareja y de salud mental. Así lo subraya Susan Sheridan Tucker, de la Alianza de Minnesota sobre Problemas con el Juego, quien advierte que la ludopatía “tiene el mismo impacto en el cerebro que una adicción a las drogas” y no es cuestión de fuerza de voluntad.
Senado intenta conciliar intereses para legalizar apuestas en Minnesota
En el plano legislativo, los hipódromos pugnan por operar casas de apuestas propias o asociarse con plataformas móviles, mientras las tribus defienden un control exclusivo, lo que ha estancado el debate. Las propuestas del Senado intentan conciliar ambos intereses, pero queda la pregunta de si habrá tiempo y respaldos suficientes para aprobarlas.
Legalización en Minnesota: ¿una oportunidad para regular y prevenir?
Por último, voces como la del representante Cedrick Frazier (DFL‑New Hope), promotor del proyecto de la Cámara, insisten en que legalizar las apuestas deportivas ofrece la oportunidad de “reconocer el problema y abordarlo” mediante un marco regulatorio que incluya prevención, intervención y apoyo, aprendiendo de las experiencias exitosas en otros estados.











































