El futuro del juego en Nigeria sigue siendo incierto. La disputa entre los reguladores estatales y federales no ha encontrado resolución y el sector opera en un entorno de incertidumbre que complica la planificación a largo plazo para operadores, inversores y proveedores de tecnología.
El punto de quiebre más reciente ocurrió en diciembre, cuando el presidente Bola Ahmed Tinubu vetó el Proyecto de Ley de Juegos Centrales, una iniciativa que buscaba centralizar la regulación bajo una comisión nacional. Tinubu argumentó que el proyecto contradecía una sentencia de la Corte Suprema de 2024 que estableció que los juegos de azar deben ser regulados a nivel estatal y no por el gobierno federal. Con ese rechazo, Nigeria quedó sin un marco federal claro y sin que el traspaso efectivo de la regulación a los estados se haya consolidado del todo.
Nigeria: Logifuture pide sentido común y confía en una solución este año
Ben Cove, director de marketing de Logifuture, empresa proveedora de tecnología de apuestas que impulsa a Bet9ja, el operador líder del mercado nigeriano, se mostró optimista frente a este panorama. En declaraciones al medio iGB, Cove expresó que espera que 2026 sea el año en que prevalezca el sentido común en Nigeria.
«En última instancia, necesitan encontrar colectivamente el sistema que funcione», señaló el ejecutivo. Cove indicó que Logifuture está dispuesta a trabajar junto a los distintos reguladores y funcionarios gubernamentales para construir algún tipo de legislación nacional, ya sea un comité regulador unificado o un conjunto de comités locales que compartan los mismos principios con el sector.
Qué busca la industria en el nuevo marco regulatorio
Para Cove, cualquier cambio regulatorio que se adopte debe tener como eje central la protección tanto de los apostadores como de los operadores. El ejecutivo fue explícito en cuanto a los riesgos de un vacío normativo: sin un marco sólido, Nigeria podría convertirse en un mercado abierto donde operadores offshore capturen cuota sin pagar impuestos ni cumplir con estándares mínimos de protección al usuario.
«Queremos poder otorgar los valores de un mercado seguro, que proteja a los usuarios y también a los operadores», afirmó. «Realmente nos interesa apoyar esto y esperamos que haya algo de luz al final del túnel.»
A pesar del entorno complejo, Cove reconoció que la incertidumbre regulatoria no afecta de manera significativa las operaciones diarias de la compañía. El peso de Bet9ja en el mercado nigeriano actúa como red de seguridad durante este período.
La empresa cuenta con más de 20.000 puntos de venta minorista en todo el país y su plataforma online opera sin interrupciones. Logifuture tiene licencia vigente en los estados que la ofrecen y mantiene presencia activa incluso en aquellos donde la situación normativa es más difusa. «¿Nos afecta en el día a día? En realidad, no», explicó el directivo.
Una regulación centralizada podría atraer nuevos inversores
Cove advirtió que un marco regulatorio más robusto podría funcionar como señal positiva para inversores que hoy dudan en entrar al mercado nigeriano. Sin embargo, también fue cauteloso respecto a las expectativas de quienes consideran Nigeria como una oportunidad de corto plazo.
El mercado está madurando y la consolidación avanza: un grupo reducido de operadores domina el sector, lo que encarece la entrada para nuevas marcas. Según Cove, los costos iniciales en desarrollo de marca y acceso al mercado son considerables, y el retorno no llegaría de manera rápida.
Con todo, el ejecutivo reconoció el atractivo estructural del país. Nigeria incorpora más de un millón de nuevos consumidores mayores de 18 años cada año, lo que garantiza una base de usuarios en expansión constante. «Desde esa perspectiva, es apetecible», señaló, aunque aclaró que la decisión de ingresar debe ser estratégica y con una visión de largo plazo, independientemente de si existe o no un marco regulatorio sólido.











































