Países Bajos tomó la iniciativa para crear una «Interpol del juego» a nivel mundial, según anunció Michel Groothuizen, presidente de la Autoridad de Juego de Países Bajos (KSA), durante la conferencia de la Asociación Internacional de Reguladores del Juego en Toronto, Canadá.
La propuesta busca establecer un organismo de cooperación internacional que coordine acciones contra operadores de apuestas sin licencia que operan a través de múltiples jurisdicciones. El regulador argumenta que las herramientas nacionales resultan insuficientes frente a redes internacionales de juego ilegal.
50% del mercado de apuestas opera ilegalmente
Países Bajos enfrenta una grave crisis de control en su mercado de juegos de azar desde la legalización en 2021. Los datos oficiales revelan que la tasa de canalización cayó por debajo del 50%, lo que significa que aproximadamente la mitad del gasto en apuestas fluye hacia plataformas sin licencia.
La situación en Países Bajos demuestra que tres años después de abrir su mercado regulado, las autoridades perdieron el control de la mitad de la actividad. Esta crisis en Países Bajos justifica la búsqueda de soluciones internacionales para combatir operadores ilegales que cruzan fronteras con facilidad.
Critica limitaciones legales: «guerra del siglo XXI con tecnología medieval»
El presidente de la KSA caracterizó la situación como «una guerra del siglo XXI con tecnología medieval», criticando las restricciones legales que limitan la acción regulatoria. Países Bajos eliminó de su legislación disposiciones que permitirían bloquear sitios web ilegales, supuestamente para preservar la libertad en internet.
Esta decisión dejó a Países Bajos en desventaja frente a operadores sin licencia. Sin capacidad para bloquear sitios ilegales, Países Bajos observa cómo estos operadores resurgen rápidamente bajo nuevos dominios, manteniendo operaciones ininterrumpidas en territorio holandés.
Dos décadas de debate para legalizar mercado de apuestas online
Países Bajos atravesó un proceso legislativo extraordinariamente largo antes de legalizar su mercado de juegos de azar en línea. El debate en comenzó alrededor del año 2000 y culminó en 2019 con la aprobación de leyes que permitieron licencias, recopilación de datos y registro de autoexclusión.
Los objetivos iniciales al regular el mercado eran combatir operadores ilegales y proteger jugadores. Sin embargo, sedescubrió que la expansión global de apuestas móviles durante esas dos décadas superó las herramientas de control finalmente implementadas.
Restricciones publicitarias fortalecen mercado ilegal
Países Bajos endureció recientemente las normas sobre publicidad y límites de depósito en el sector legal, pero estas medidas pueden haber fortalecido involuntariamente a operadores ilegales. El regulador advierte que las restricciones crean asimetrías competitivas que benefician a quienes no respetan regulaciones.
Desde la legalización, Países Bajos enfrentó una avalancha de publicidad de juegos de azar que generó rechazo público. Las restricciones posteriores en Países Bajos, aunque bien intencionadas, crearon condiciones que favorecen a operadores que operan sin ningún control.
Modelo de cooperación internacional contra juego ilegal
La propuesta permitiría a autoridades de diferentes países compartir inteligencia, coordinar investigaciones transfronterizas y actuar colectivamente contra operadores ilegales. El modelo seguiría principios similares a Interpol en cooperación policial internacional.
Países Bajos especifica que el marco implicaría colaboración con empresas de tecnología y procesadores de pagos que facilitan el juego sin licencia. La visión de Países Bajos reconoce que bloquear el ecosistema financiero y tecnológico de operadores ilegales es fundamental para el éxito.
Cooperación europea hacia modelo global
Se propone establecer inicialmente un marco europeo de cumplimiento que eventualmente se expanda globalmente. La estrategia aprovecha esfuerzos europeos existentes en cooperación regulatoria contra lavado de dinero y protección al consumidor.
El regulador sugiere que el sector del juego siga esos modelos para crear estándares compartidos y sistemas de intercambio de datos. Países Bajos considera que esta aproximación permitiría identificar patrones de operación ilegal que actualmente pasan desapercibidos.
Debate sobre cooperación regulatoria global
El llamado refleja frustración creciente de reguladores mundiales que enfrentan desafíos similares. La experiencia resuena con numerosas jurisdicciones donde redes de juego ilegal operan sin problemas atravesando fronteras.
Países Bajos demuestra que incluso mercados establecidos enfrentan dificultades para contener actividad ilegal sin cooperación internacional efectiva. La propuesta gana relevancia mientras los juegos de azar en línea continúan expandiéndose globalmente.











































