El Perú —por su ubicación geográfica y por su apertura al mundo mediante un marco legal promotor de las inversiones nacionales y extranjeras— sigue siendo un destino económico en Latinoamérica. La existencia y defensa férrea del orden constitucional, ha permitido al país que —a pesar de las duras condiciones de pandemia— mantenga un sostenido crecimiento macroeconómico, con indicadores monetarios únicos en la región. La gestión de los operadores financieros, principalmente la del Banco Central de Reserva, ha dado sus frutos en un clima de estabilidad monetaria, defensa contra todo rebrote inflacionario proveniente de la coyuntura internacional.
PAPEL DEL GOBIERNO
La organización del Estado peruano, división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), ha permitido en todo momento ponderar las diversas opciones políticas que se han ido presentando en los últimos años y que en absoluto han modificado el marco Constitucional impuesto por la Constitución del año 1993. Así, los índices de crecimiento de nuestra economía no se han detenido, y continúan evidenciando el continuo desarrollo y modernización.
En cuanto al efecto de la inversión en el Perú post-pandemia, podría decirse —hoy en día— que este ha sido superado, quedando pendiente concluir por parte del Estado la tarea trazada de la aplicación de los programas de reactivación (denominados REACTIVA-I y REACTIVA-II), proyectos que en un duro momento de cuarentena sirvieron como subsidio para las empresas que tuvieron que enfrentar el intempestivo cierre de los mercados.
GARANTÍA NACIONAL
Por su parte, el Estado peruano garantiza a la inversión nacional y a la extranjera bajo un modelo de: — Igualdad y libre remesa — Con un cambio monetario sujeto a la oferta y la demanda del mercado y — Con estabilidad y predictibilidad en materia fiscal y tributaria, lo que permite a quien invierte en el Perú conocer las reglas de juego y su regulación desde el “día uno”.
La propia Constitución Política del Estado, en su artículo 62, proclama la libertad de contratación, y consagra —en rango constitucional— aquel adagio jurídico: “el contrato es Ley sagrada entre las partes”. Y nadie ni nada puede modificarlo.
REACTIVACIÓN DE SECTORES
En días pasados, se ha anunciado por parte del ministro de Economía, el Dr. Kurt Burneo, un programa de reactivación que trae consigo importantes reformas de carácter tributario, las mismas que facilitarán e inyectarán —de manera directa— liquidez al sistema financiero, intentando buscar mantener el crecimiento sostenido de los últimos 30 años, lo que no hace sino ratificar la intención del Estado peruano de proteger la empresa, los mercados y toda la inversión que estos representan.
En materia de desarrollo tecnológico, la reciente creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, constituye un claro mensaje de parte del Estado, de estar consciente de las nuevas estructuras y canales de negocio que unen a lo que fue un mundo globalizado, hoy interconectado simétricamente por el e-commerce.
JUEGO E INVERSIÓN
La atención y preocupación del Estado por estar a la velocidad de los nuevos retos del ciberespacio, se evidencian en la reciente Ley N°31557: “Ley que regula la explotación de los juegos a distancia y apuestas deportivas a distancia”, la misma que tiene como fines de su aplicación que la explotación del juego y apuestas a distancia se conduzca con “integridad honestidad transparencia y trato igualitario”, principios que evidencian la inspiración regulatoria de un país que camina hacia su madurez legislativa.
En suma, el Perú en la región de Latinoamérica, sigue siendo:
• Un destino seguro para las inversiones extranjeras.
• En constante crecimiento y evolución ante las nuevas oportunidades de mercado y del ciberespacio.
• Un destino que guarda una comprobada disciplina fiscal y monetaria que se refleja en un crecimiento sostenido por más de 30 años.
• Un irrestricto respeto a su marco constitucional que consagra la protección y promoción de la inversión privada toda, venga de donde venga.
• Una estructura republicana de equilibrio de poderes, que garantiza plenamente la continuación de su modelo económico.











































