Perú intensifica la ofensiva contra el juego en línea no autorizado. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), a través de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT), bloqueó 50 plataformas tecnológicas de juegos a distancia y apuestas deportivas que ofrecían servicios a usuarios peruanos sin autorización. La medida refuerza la formalización de un mercado que, al mismo tiempo, se consolida como uno de los más atractivos de la región para los operadores con licencia.
Ya son 86 las plataformas bloqueadas
Con esta acción, el total de plataformas informales bloqueadas asciende a 86. Según el Mincetur, el objetivo es llegar a 157 plataformas bloqueadas, por lo que quedan decenas de sitios en la lista de próximas intervenciones.
El bloqueo se ejecutó en coordinación con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para cumplir con la Ley N° 31557, que regula la explotación de la actividad.
Medidas que van más allá del bloqueo
Las labores de fiscalización también permitieron retirar juegos y mecanismos de pago presentes en sitios que carecían de autorización, limitando así sus posibilidades de continuar operando. Con estas medidas, el ministerio asegura haber reducido más del 50 % de la oferta ilegal en el sector en línea.
Para detectar nuevos sitios, la DGJCMT mantiene una base de unos 2.000 dominios. Esta se alimenta de listas de páginas consideradas ilegales o no autorizadas por autoridades de otros países. El ministerio afirma que estas acciones reafirman su compromiso con la formalización del sector y con un entorno de juego responsable y seguro.
Sanciones por promover el juego ilegal
El Código Penal prevé penas privativas de libertad de uno a cuatro años para quienes promuevan o participen en actividades de juego ilegal. Además, los responsables pueden enfrentar otras medidas administrativas.
Un mercado regulado cada vez más atractivo
La formalización avanza en paralelo al crecimiento del mercado autorizado. Tras su reciente proceso de regulación, Perú se ha posicionado como uno de los mercados de juego online más accesibles y viables comercialmente de Latinoamérica. Esto ocurre mientras otros países de la región enfrentan mayores costos regulatorios, como Brasil, o complejidades estructurales de larga data, como México.
Licencias ágiles frente a una región fragmentada
Durante buena parte de la última década, expandirse por Latinoamérica implicó enfrentar regulaciones fragmentadas, procesos de aprobación largos y estructuras fiscales complejas. Perú optó por un camino distinto. Su modelo ofrece uno de los procesos de entrada al mercado más ágiles de la región, de acuerdo con Morales.
Una carga tributaria baja
El modelo tributario es otro de los factores de atracción. Los operadores están sujetos a dos gravámenes:
- Impuesto Especial al Juego: 12% sobre los ingresos netos del juego (GGR).
- Impuesto Selectivo al Consumo (ISC): 1% sobre el valor de cada apuesta.
El régimen tampoco grava directamente las ganancias de los jugadores. Morales calificó el 12% más el 1% como un nivel impositivo bastante reducido, incluso a escala mundial, y lo describió como un escenario ideal para cualquier operador.
La otra cara: un mercado cada vez más saturado
La combinación de licencias ágiles e impuestos competitivos tiene un efecto secundario. A medida que el mercado madura, las condiciones favorables generan un escenario más saturado, donde la competencia pesa tanto como la regulación. Para los operadores, obtener la licencia ya no basta: el éxito depende de diferenciarse en un entorno con cada vez más actores autorizados.











































