En el marco del proyecto de reforma tributaria que discute actualmente el Congreso de Colombia, se ha planteado la creación de un nuevo impuesto específico para las empresas operadoras de juegos de suerte y azar. La iniciativa, impulsada por el Gobierno Nacional, propone aplicar un tributo del 5% sobre los ingresos brutos que generan estas actividades, incluyendo apuestas deportivas, juegos en línea y casinos físicos.
Esta propuesta se suma a los tributos ya existentes que el sector debe pagar, tales como el impuesto al consumo, el IVA en algunos servicios, los derechos de explotación y otros aportes obligatorios. Desde el gremio, se ha señalado que esta nueva carga podría impactar negativamente la sostenibilidad de muchas empresas y frenar el crecimiento de la industria.
Un sector que ya contribuye con millones a la salud pública
Actualmente, el sector legal del juego en Colombia aporta más de 800 mil millones de pesos anuales al sistema de salud a través de los derechos de explotación. Estos recursos son esenciales para el financiamiento de programas médicos y hospitalarios en distintas regiones del país, especialmente en contextos postpandemia donde el fortalecimiento del sistema sanitario es clave.
Sumar un nuevo impuesto a esta carga tributaria podría poner en riesgo la estabilidad financiera de las empresas operadoras, en especial aquellas que operan bajo esquemas formales y que ya enfrentan competencia desleal de operadores ilegales o informales.
Posibles consecuencias: informalidad, pérdida de empleo y menor recaudación
Diversas asociaciones del sector han advertido que, de aprobarse este nuevo impuesto, se podría generar un efecto contrario al deseado: el incremento de la informalidad y una menor recaudación fiscal. Un aumento en las cargas tributarias puede desincentivar la permanencia en la legalidad, empujando a pequeños operadores a salir del mercado formal o a trasladar sus operaciones a esquemas más opacos.
Además, la medida podría afectar directamente al empleo que genera esta industria. En Colombia, el sector del juego emplea a más de 100.000 personas de forma directa e indirecta. Una reducción en la rentabilidad de las empresas podría derivar en despidos o en una contracción de sus operaciones.
El juego legal: un aliado en la reactivación económica
En los últimos años, el juego regulado en Colombia se ha consolidado como un actor clave para la reactivación económica. La digitalización del sector, la regulación del juego online y la entrada de nuevos operadores han permitido un crecimiento sostenido, generando empleo e ingresos para el Estado.
En este contexto, líderes de la industria insisten en la necesidad de promover una reforma tributaria equilibrada, que no castigue a los sectores que ya están contribuyendo activamente al desarrollo del país. Proponen, en su lugar, fortalecer el control sobre los operadores ilegales y buscar mecanismos que amplíen la base de contribuyentes sin perjudicar a quienes ya cumplen con la ley.
¿Un impuesto que pone en riesgo al mismo sector que financia la salud?
La inclusión de un nuevo impuesto a los juegos de suerte y azar en la reforma tributaria colombiana ha encendido las alertas entre empresarios y gremios. Si bien el Estado necesita aumentar su recaudación, hacerlo a costa de una industria que ya contribuye significativamente puede resultar contraproducente.
Un diálogo abierto entre gobierno e industria será fundamental para encontrar soluciones que permitan sostener la formalización, proteger el empleo y seguir garantizando recursos para la salud, sin ahogar al sector que los genera.
Poner aproximadamente en dólares











































