En el Reino Unido, el gobierno evalúa aumentar la carga fiscal sobre la industria del juego como una medida clave para financiar su próximo presupuesto, según revela The Observer.
Esta opción cobra fuerza ante la necesidad de la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, de recaudar hasta £30,000 millones sin tocar impuestos directos como renta, IVA o cotizaciones sociales, promesas que selló durante las elecciones de 2024.
¿Subir impuestos al juego sería políticamente viable?
Los impulsores de la medida la destacan por “su viabilidad política”: se considera socialmente menos controvertida que gravar servicios básicos o rentas medias.
El movimiento ocurre cuando el sector ya enfrenta otra reforma fiscal: la unificación de los tres impuestos actuales a las apuestas (entre 15% y 21%) bajo una tasa única, cuya consulta pública lanzó el Tesoro en abril.
Nuevo impuesto al juego en el Reino Unido podría sumar £3,000 millones
Aunque se espera que la unificación se alinee con el tipo más alto (21%), fuentes citadas por The Guardian señalan que ya en 2024 se barajó un impuesto adicional que podría aportar £3,000 millones. Un informe del influyente Instituto de Investigación de Políticas Públicas (IPPR) propuso incluso:
- Subir impuestos a apuestas físicas del 15% al 30%.
- Elevar tributos a apuestas online hasta el 50% basándose en un modelo que grava según el riesgo del producto.
Industria del juego rechaza posible subida de impuestos
El Consejo de Apuestas y Juegos de Azar (BGC) reaccionó con dureza. Su directora ejecutiva, Grainne Hurst, declaró: «Esta especulación está impulsada por activistas antijuego con ‘economías de fantasía’. Cualquier subida frenaría nuestro crecimiento, amenazaría empleos y descarrilaría las carreras de caballos».
La Autoridad Británica de Carreras de Caballos (BHA) ya lanzó la campaña «Axe the Tax» para bloquear la reforma, evidenciando la tensión entre necesidades fiscales y sostenibilidad sectorial.
Tesoro aún no define si habrá más impuestos al juego
Pese al compromiso del Tesoro por simplificar el sistema tributario del juego, no está claro si finalmente aplicará un aumento adicional ni qué forma adoptaría. La industria aguarda con alerta una decisión que podría redefinir su panorama operativo en los próximos meses.











































