En respuesta al crecimiento acelerado del juego online y la creciente exposición de los menores a este tipo de contenidos, la Legislatura de Tucumán discute una modificación clave en su normativa sobre juegos de azar. La iniciativa propone prohibir toda publicidad de apuestas, tanto presenciales como en línea, en medios de transporte público, redes sociales, eventos deportivos, y en el entorno urbano general.
El proyecto no surge en el vacío. Diversos estudios han alertado sobre el impacto del juego en menores de edad, un problema que se ha agravado con la facilidad de acceso a plataformas digitales y la normalización de las apuestas en la cultura juvenil. Tucumán busca tomar la delantera regulatoria frente a un fenómeno que aún carece de un marco uniforme en el país.
¿Qué abarca la prohibición?
La propuesta legislativa contempla la prohibición total de publicidad de casas de apuestas en:
- Colectivos y estaciones de transporte urbano e interurbano.
- Publicidad estática (cartelería, pantallas LED) en vía pública.
- Contenidos patrocinados en redes sociales.
- Eventos deportivos o culturales con participación de menores.
- Medios de comunicación masiva con alcance juvenil.
La propuesta también plantea restricciones para celebridades e influencers que promocionen plataformas de apuestas sin avisos claros sobre sus riesgos, proponiendo sanciones progresivas según la infracción.
Enfoque en la prevención, no solo en la sanción
Más allá de limitar la visibilidad de la publicidad, el proyecto tiene como eje central la prevención de la ludopatía, especialmente en adolescentes. Propone implementar campañas educativas en escuelas, crear líneas de atención y reforzar el control parental sobre el uso de plataformas digitales de juego.
También se buscará promover el desarrollo de herramientas tecnológicas como el registro de autoexclusión y mecanismos de verificación de edad, dos medidas que hoy no se aplican con rigurosidad en muchos operadores.
Un debate entre libertades económicas y salud pública
Como en otras provincias argentinas que han intentado limitar la promoción de juegos de azar, el proyecto tucumano ya genera tensiones. Representantes del sector privado argumentan que una prohibición total vulneraría la libertad comercial y publicitaria, y que se debería optar por una regulación parcial o por franjas horarias.
Sin embargo, quienes impulsan la iniciativa —entre ellos el legislador José Cano— insisten en que la prioridad es proteger a las infancias y juventudes, considerando que muchas plataformas logran burlar filtros y se publicitan agresivamente a través de canales difíciles de controlar, como redes sociales y transmisiones deportivas online.
Posicionamiento político y próximos pasos
El proyecto cuenta con respaldo mayoritario en la comisión correspondiente y se espera que sea debatido en el pleno en las próximas semanas. Aunque algunos bloques han pedido revisiones puntuales —como los límites para la aplicación en medios tradicionales—, hay consenso en avanzar con una regulación más estricta frente al avance del juego.
Tucumán se perfila así como una de las primeras provincias argentinas en adoptar una postura firme contra la normalización del juego en el espacio público. Si se aprueba la ley, la publicidad de apuestas podría desaparecer por completo de colectivos, redes e incluso estadios deportivos del ámbito local.
El proyecto va más allá de una simple restricción publicitaria: propone un cambio cultural sobre cómo se comunica, regula y previene el juego en tiempos digitales. En un país donde el avance del juego online aún supera a la legislación, esta medida busca marcar un nuevo estándar para el resto de las provincias.











































