Luego de una crispada segunda vuelta electoral, Pedro Castillo Terrones se convirtió el pasado 28 de julio, en plena celebración del Bicentenario, en el nuevo presidente del Perú. Solo tres días antes, había recibido sus credenciales de mandatario por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), cerrando un capítulo electoral que se extendió más de lo debido, por el intento desmedido de la oposición, que no quiso reconocer los resultados oficiales.
Ahora toca mirar hacia adelante, y la enorme responsabilidad que recae sobre el profesor de 51 años no es nada fácil. Por un lado, lo sigue acompañando la sombra de un personaje que gran parte de la población ha pedido deslindar: Vladimir Cerrón, fundador y líder del partido de Gobierno, Perú Libre, lo que podría desencadenar, a su vez, en un constante enfrentamiento con el Congreso. Y, por el otro, las actuales emergencias del país que necesitan ser atendidas con urgencia. ¿Qué principales desafíos deberá hacer frente el nuevo presidente y cuáles son sus propuestas al respecto?

EMERGENCIA SANITARIA
La relevancia que debe tomar hacerle frente a la pandemia no es menor. Perú hace poco se convirtió, luego de sincerar la cifra de fallecidos, en el país con la mayor tasa de mortalidad de COVID-19 en el mundo.
La llegada del virus desnudó un sistema de salud precario, que carecía de hospitales equipados de camas UCI y la suficiente cantidad de profesionales para atender los casos. Si bien en la actualidad, el país experimenta —por el avance sostenido de la vacunación en todo el territorio— una curva descendente de casos y muertes de la segunda ola, se estima que la tercera ola podría llegar en cualquier momento. En su primer mensaje como presidente de la República, Pedro Castillo aseguró ante el Congreso que, además de la economía, su primera gran tarea será combatir la pandemia.
“Estoy absolutamente seguro que saldremos adelante. Construyendo sobre lo avanzado, escuchando a la ciencia y poniendo el bienestar de los peruanos por delante”, aseveró el jefe de Estado. Remarcó que, si bien gobernará en un momento de gravedad para el Perú, maximizará esfuerzos para alcanzar la vacunación de toda la población en el menor tiempo posible.
“La salud en nuestro Gobierno será un derecho fundamental”, enfatizó.
Hasta el momento el Perú ha recibido más de 12 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19, mientras continúan las negociaciones con laboratorios como Jhonson & Jhonson, Moderna y Sinopharm, entre otros, para la adquisición de más dosis.

REACTIVACIÓN ECONÓMICA
En los últimos años, la economía peruana gozó de estabilidad, siendo una de las más dinámicas de Latinoamérica, aunque esto no se refleja del todo con la realidad: la pobreza alcanza al 30 % de la población. Esta situación recrudeció con la llegada de la COVID-19 que generó una caída del Producto Bruto Interno (PBI) en 11.1 %.
“La pandemia terminó por visibilizar que las críticas que se le hacían al modelo económico no solo eran legítimas, eran también válidas. Hoy la población pide cambios y no está dispuesta a renunciar a ellos”, señaló Castillo.
El mandatario había adelantado su intención de llevar a cabo un nuevo modelo, una vez que llegue a Palacio de Gobierno. Era el caballo de batalla con el que logró popularidad, sobre todo, en los sectores más olvidados por los anteriores gobiernos.
Para dar tranquilidad sobre lo avanzado en las últimas décadas, Pedro Castillo aseguró que estas medidas no afectarán al desarrollo económico. “Sí es posible realizar esos cambios con responsabilidad, respetando la propiedad privada, pero también poniendo por delante los intereses de la nación. Y hacia eso apuntamos”, afirmó.
Recordó que durante la campaña electoral se intentó asustar a la población asegurando que, en un eventual gobierno de Perú Libre, se iba a expropiar los ahorros, casas, autos, fábricas y otros bienes. “Es totalmente falso. No pretendemos estatizar ninguna economía, ni hacer una política de control de cambios”, enfatizó.
Reafirmó que su gestión buscará que se acaben los abusos de los monopolios que “cobran sumas artificialmente elevadas por los bienes y servicios básicos como ha sucedido con el gas doméstico y las medicinas”.
Además, anunció que su Gobierno creará un millón de empleos en un año y, para ello, activará programas públicos de generación de puestos de trabajo, que a la vez permitirá darle mantenimiento o construir obras en todo el Perú.

EDUCACIÓN DE CALIDAD
Desde el 2020, las clases se llevan a distancia en el país, salvo algunas zonas rurales donde —desde abril de este año— se reiniciaron de forma semipresencial, aunque no fue una medida obligatoria.
Según algunos estudios, los colegios no representan focos de infección, si se llevan a cabo medidas sanitarias. Una acción que urge, debido al poco alentador resultado del pasado año escolar: el 32 % de alumnos de secundaria no logró obtener una nota mínima satisfactoria, según el Ministerio de Educación.
En ese escenario, la administración de Pedro Castillo tiene la tarea de hacer posible este retorno a las aulas, pero de forma segura.
Para empezar, durante su discurso de asunción de mando, el jefe de Estado anunció que declarará en emergencia la educación pública para recuperar el aprendizaje y evitar que la falta de equidad en el magisterio siga creciendo.
Se comprometió que las clases presenciales se reanudarán, a más tardar, en el primer semestre del 2022. “Para ello, garantizaremos la vacunación de todos los maestros, promotores, auxiliares y personal de servicios educativos, así como la adopción de medidas de bioseguridad”, detalló.
De otro lado, aseguró que se duplicará la asignación de presupuesto para la educación pública en los primeros años de Gobierno y se aumentará la participación en el gasto del PBI. “Nos proponemos incrementar el presupuesto del sector educación para dar respuesta a las grandes necesidades educativas de los sectores vulnerables, rurales y bilingües”, añadió.

SEGURIDAD CIUDADANA
En un país donde ocho de cada diez peruanos sienten que podrían ser víctimas de la delincuencia en los próximos doce meses, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, resulta primordial contar con una adecuada estrategia contra la inseguridad.
Pedro Castillo propone, en ese sentido, darles fuerza a las rondas para combatir a la delincuencia. Adelantó, además, que participarán en la fiscalización de autoridades en la ejecución de la inversión pública en las comunidades.
La inclusión de las rondas en el sistema de seguridad se debe, según manifestó el mandatario, a que la labor de la Policía Nacional no es suficiente. “Estas rondas se conformarán a imagen de las rondas campesinas en los lugares donde no existen en los niveles regional y locales”, precisó Castillo, para luego agregar que se otorgará un nuevo presupuesto para dotar de logística a esta iniciativa.
El presidente de la República tendrá, también, que buscar un acercamiento con un Congreso fraccionado, pero con el que deberá empezar a trabajar de la mano desde ya, y así evitar los errores del pasado.
Desde su juramento, Castillo rememoró su principal propuesta: una nueva Constitución; para ello, presentará un proyecto de reforma constitucional y se pueda convocar a una Asamblea Constituyente. Quizá esto signifique la principal prueba de fuego para ambos poderes. Los acuerdos que se tejan alrededor de esta iniciativa podrían marcar el futuro en la relación que deberán mantener en los próximos cinco años.











































