Una preocupación continua es la que genera no solo el ámbito de la economía o salud, sino también la referida a la protección ambiental. Lamentablemente estamos transitando hacia tiempos en los que la crisis meteorológica será cada vez más intensa.
El cambio climático rápido, la pérdida de biodiversidad y la contaminación tóxica afecta no solamente a los ecosistemas, sino que las pérdidas humanas también se vienen acrecentando. De acuerdo a la ONU, este último ítem cobra la vida de al menos 9 millones de personas cada año.
Es así que la entidad ha alertado sobre “la necesidad de cambios transformadores en la sociedad, necesitamos cambiar rápidamente a energías renovables. También necesitamos cambiar a una economía circular y necesitamos desintoxicar a la sociedad y el derecho a un medio ambiente saludable es una de las herramientas más poderosas que tenemos para hacer que los gobiernos rindan cuentas”.
TEMPERATURA EUROPEA
Francia y España están atravesando tiempos difíciles. Las olas de calor han llevado a que en ambas naciones se registren incendios forestales devastadores. Italia y Portugal no son ajenas a la problemática originada por la temperatura, ya que presentan una sequía sin precedentes.
El Reino Unido también se ha visto perjudicado porque ha alcanzado temperaturas superiores a los 40 °C, consideradas las más alta en la historia. Partiendo de ello, la Organización Metereológica Mundial (OMM) adelantó que lo que ocurre en Europa, sumado a otros cambios climáticos serán cada vez más frecuentes y se prolongarán al menos hasta el 2060.
“Hemos lanzado tanto dióxido de carbono a la atmósfera que la tendencia negativa continuará en las próximas décadas y de momento no hemos sido capaces de reducir nuestras emisiones mundiales”, agregó Petteri Taalas, secretario general de la OMM.
Asimismo, agregó que, respecto al deshielo de los glaciares, esto continuará y hará que el nivel del mar también se vea incrementado paralelamente.

PROBLEMÁTICA OCEÁNICA
Los esfuerzos que se han venido haciendo para proteger los mares han sido pocos, por eso el camino aún sigue siendo largo y trabajoso para poder cumplir con las metas. En ese sentido, a inicios de julio se llevó a cabo la Conferencia sobre los Océanos, en la que, efectivamente, se reconoció como un fracaso colectivo las acciones realizadas a favor de los mares.
“La erosión de las costas, la subida del nivel del mar, el calentamiento y acidificación de las aguas, la contaminación marina, la sobreexplotación de las poblaciones de peces y la disminución de la biodiversidad marina” son algunos de los problemas que se mantienen aquejando este ecosistema, señala la ONU.
Ante tal emergencia, se han renovado los compromisos “para detener y revertir el deterioro de la salud de los ecosistemas marinos y la biodiversidad del océano, y a proteger y restaurar su resiliencia e integridad ecológica”.
COMPROMISOS SOCIALES
Tanto los gobiernos como la sociedad en general, de un tiempo a esta parte, están sumando un granito de arena a los esfuerzos para proteger el medio ambiente, ya que es una problemática que no solamente atañe a los ecosistemas, sino también a la vida humana.
El Banco Europeo de Inversiones se comprometió a destinar un aproximado de 150 millones de euros adicionales al Caribe, como parte de la iniciativa Océanos Limpios; Kenya, por su parte, se encuentra desarrollando un plan estratégico nacional de economía azul e India se comprometió a trabajar en la prohibición de los plásticos de un solo uso.
Respecto a las emisiones de CO2, también existen diferentes iniciativas que promueven su reducción en las empresas. STBi, Climate Ambition Accelerator, CDP y Race to Zero, entre otras, son alguna de ellas, y lo que promueven es una acción transformadora en las compañías en su transición a una economía neutra en carbono.












































