El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, planea sancionar el proyecto de ley que legaliza los casinos, el bingo y el Jogo do Bicho, aunque el mandatario no cree que esta medida sea la solución definitiva para mejorar los ingresos y la creación de empleo en el país vecino.
El PL 2234/2022 propone establecer casinos en destinos turísticos o complejos de entretenimiento, como hoteles de lujo, restaurantes, bares y espacios para eventos y convenciones.
Además, sugiere otorgar licencias para un casino en cada estado, con excepciones: São Paulo podría albergar hasta 3 casinos; mientras que Minas Gerais, Río de Janeiro, Amazonas y Pará podrían tener hasta 2 cada uno, considerando factores como población y territorio.
Los opositores al texto argumentan que podría aumentar problemas del juego. Por otro lado, los defensores destacan los beneficios económicos, la generación de empleo y el impulso al turismo en las regiones donde se establezcan los casinos, así como el aumento de los ingresos fiscales para el gobierno.
A pesar de su desaprobación hacia el juego, Lula da Silva no cree que deba ser criminalizado, pero sugiere que los ciudadanos podrían trabajar en los casinos en lugar de gastar su dinero en ellos.











































