Por unanimidad, el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil decidió mantener la medida cautelar del ministro Luiz Fux que prohíbe la publicidad de apuestas dirigida a menores de edad y el uso de recursos provenientes de programas sociales, como Bolsa Familia, en apuestas online.
La decisión se tomó en un pleno virtual extraordinario el 14 de noviembre, donde los once ministros del STF respaldaron esta medida. Solo el ministro Flávio Dino emitió un voto con reservas, aunque en general coincidió con el ponente.
Normas de apuestas online en Brasil se adelantan a 2025
La medida, en el contexto de las Acciones Directas de Inconstitucionalidad (ADI 7721 y ADI 7723), anticipó la entrada en vigor de normas programadas para enero de 2025.
Según esta resolución, se suspende en todo Brasil cualquier forma de publicidad de apuestas online dirigida a menores de edad y se exige implementar controles para evitar que se utilicen recursos de programas de asistencia social en apuestas.
SUS y Hacienda regularán el juego en Brasil
En su voto, el ministro Flávio Dino propuso ampliar la medida con algunas reservas. Por un lado, sugirió que el Sistema Único de Salud (SUS) se encargue de establecer normativas sobre los “trastornos patológicos del juego”.
Además, planteó que el Ministerio de Hacienda tenga 30 días para regular y evitar modalidades de apuestas cuyos resultados puedan ser manipulados por un único agente, protegiendo así los derechos de los consumidores.
Fux advierte sobre efectos negativos de la publicidad de apuestas
El ministro Luiz Fux advirtió sobre los graves efectos de la publicidad de apuestas en la salud mental de los jóvenes y la economía familiar, basándose en pruebas presentadas durante audiencias públicas del 11 y 12 de noviembre.
Además, destacó que el gobierno federal debe implementar de manera inmediata medidas de inspección y control conforme a la Ordenanza 1.231/2024 del Ministerio de Hacienda, que regula la Ley de Apuestas (Ley 14.790/2023).
STF protege derechos frente a riesgos del juego online
Finalmente, la decisión refleja un esfuerzo del STF por garantizar la protección de derechos fundamentales, especialmente de los menores de edad y de las familias más vulnerables, frente a los posibles riesgos asociados al juego y las apuestas en línea.











































