El Senado del estado de Minnesota inició la revisión de una legislación que, de ser aprobada, autorizaría las apuestas deportivas móviles en todo el territorio estatal bajo un modelo que reserva las licencias de operador exclusivamente para los propietarios de casinos tribales. El proyecto de ley SF 4139, presentado el 4 de marzo y dado en primera lectura en esa misma fecha, forma parte de los reiterados intentos legislativos por establecer un mercado regulado de apuestas deportivas en el estado, luego de que propuestas similares no prosperaran en años anteriores.
Qué establece el proyecto de ley SF 4139 de Minnesota
El texto legislativo de Minnesota autoriza al estado a emitir hasta 11 licencias para operadores de apuestas deportivas móviles. Cada licencia tendría una duración de 20 años y podría renovarse conforme a las reglas que establezca el Departamento de Seguridad Pública, organismo al que también se le otorga autoridad regulatoria sobre el sector a través de su Comisionado.
Entre las facultades asignadas al Comisionado de Seguridad Pública se incluyen la elaboración de normas contables, la realización de auditorías, las pruebas de plataformas y la supervisión del funcionamiento de las cuentas de apuestas. Esta concentración de la regulación en un único organismo busca garantizar coherencia y control en un mercado que, en caso de aprobarse la ley, sería completamente nuevo para Minnesota.
Solo las tribus podrán operar: los requisitos de elegibilidad
Uno de los aspectos más definitorios del SF 4139 es la restricción de la elegibilidad. Solo podrán obtener una licencia de operador aquellas tribus que ya realicen legalmente juegos de clase III en los casinos de Minnesota, bajo una ordenanza de juego tribal aprobada. Además, el proyecto limita a cada tribu a una única licencia de operador, y establece que los operadores deben ser propiedad exclusiva de la tribu y estar controlados por ella.
Los solicitantes también deberán presentar documentación de solicitud y planes de implementación, y abonar una tasa anual de licencia de $2.125. Cada operador habilitado podrá contratar a un proveedor de plataforma de apuestas deportivas móviles con licencia para gestionar la operación técnica, así como a proveedores de apuestas deportivas con licencia.
El impuesto del 22%: cómo funciona y qué reemplaza
El aspecto financiero más relevante del proyecto es el impuesto propuesto sobre los ingresos netos de las apuestas deportivas. La tasa fijada es del 22% y se aplicaría tanto a las apuestas en línea como a las cuotas de participación en línea. Las declaraciones mensuales vencerían el día 20 del mes siguiente al período correspondiente.
El proyecto establece además que este impuesto específico reemplazaría ciertos tributos estatales vigentes: los ingresos por apuestas deportivas no estarían sujetos al impuesto a las ganancias corporativas de Minnesota, y las apuestas aceptadas quedarían exentas de impuestos sobre las ventas y los juegos de azar. Esta sustitución impositiva tiene como objetivo evitar una doble carga fiscal sobre los operadores tribales.
Las tierras indígenas quedan exentas de la tributación estatal
El SF 4139 traza una distinción clara y deliberada entre las apuestas realizadas fuera y dentro de las tierras indígenas. Cualquier apuesta efectuada en territorio tribal no estaría sujeta a los impuestos estatales contemplados en la ley, y el proyecto define el lugar de la apuesta como la ubicación física del apostador al momento de realizarla.
En esa misma línea, el texto aclara que las disposiciones sobre licencias de operador aplican únicamente a las operaciones de apuestas deportivas móviles en Minnesota en general, y no alcanzan a otros registros de juegos tribales ni a las apuestas deportivas de clase III realizadas exclusivamente en tierras indígenas.
Un mercado que Minnesota aún no ha podido abrir
La presentación del SF 4139 marca un nuevo capítulo en un proceso legislativo que lleva años sin concretarse. Minnesota es uno de los pocos estados de la región que aún no cuenta con un marco legal para las apuestas deportivas, a pesar de que la Corte Suprema de los Estados Unidos habilitó esa posibilidad a nivel federal en 2018. Los intentos previos de avanzar en esta dirección han fracasado sistemáticamente en las últimas legislaturas, en parte por las tensiones entre los intereses tribales y otros actores del sector, y en parte por desacuerdos sobre el modelo impositivo y la estructura de licencias.
El modelo propuesto en el SF 4139, que concentra todas las licencias en manos tribales y les otorga una posición dominante en el mercado, refleja el peso político y jurídico que las naciones indígenas tienen en la definición del juego en Minnesota, y podría ser la clave para lograr el consenso que las iniciativas anteriores no alcanzaron.











































