
La primera semana de noviembre se llevó a cabo el Betting Sports Marketing Conference (BSMC) Perú 2019, en las instalaciones de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). En el evento se abordaron temas como la importancia y proyección de las apuestas en la industria del deporte. Además se firmó el pacto por la integridad de las apuestas deportivas en el fútbol y el deporte peruano en general.
El evento contó con la participación de representantes de la FPF, la Liga 1 Movistar y empresas del sector. Conversamos con Gonzalo Pérez, gerente general de Apuesta Total, quien nos brindó mayores detalles de esta conferencia y su mirada sobre el principal desafío que deberán enfrentar las apuestas deportivas en el Perú.
¿Cuál es el análisis que se hizo sobre la realidad de las apuestas deportivas en el país en el primer BSMC?
Fue un evento bien interesante, ya que por primera vez se juntaban la industria de apuestas deportivas del Perú y los entes rectores del fútbol peruano. Este acercamiento es fundamental para el desarrollo de nuestro sector porque nos permite trabajar en conjunto por la integridad en el deporte y en las apuestas deportivas. Asimismo, Apadela (Asociación Peruana de Apuestas Deportivas) dio a conocer el impacto del sector en la economía peruana, en el que se resalta la generación de empleo, alcanzando los 10,000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. De otro lado, fue muy interesante escuchar a Ángel Suarez, Oficial de Integridad y Ética de FPF/FIFA, quien comentó las acciones específicas que toman estos organismos para prevenir conductas que atenten contra la integridad del fútbol.

¿Cuál es el potencial del mercado peruano, respecto a otras jurisdicciones en la región, y cuáles son sus proyecciones de crecimiento para el próximo año?
La falta de regulación afectará el potencial del mercado peruano, frente a mercados regulados como el colombiano, debido a que las grandes empresas en este sector esperarán tener las reglas claras antes de invertir. Por su parte, el acceso total al sistema financiero se postergará al no tener el Perú un sistema de licencias. No obstante esta situación, vemos con optimismo el desarrollo del mercado con el inicio de las clasificatorias para el Mundial y la Copa América, a mitad de año, que es un catalizador para nuestra industria. En nuestro caso seguiremos con la estrategia de apertura de tiendas a un ritmo de veinte locales por mes, lo cual nos hará cerrar el 2020 con más de 600 tiendas a nivel nacional.
¿Qué tanto puede favorecer o retrasar la coyuntura política del país a la aprobación del proyecto de ley de juego online y apuestas deportivas?
Es difícil medir el impacto. Pero si tuviera que dar un pronóstico, diría que la coyuntura política jugará en contra de una rápida aprobación de la regulación de apuestas deportivas. Aún tendremos que esperar la instalación de un nuevo Congreso en febrero del 2020, en el que seguramente se verán muchas caras nuevas y con poca experiencia en materia legislativa. Lo más probable es que empiecen la legislatura abordando todo los temas que motivaron la disolución del Parlamento, como las reformas judiciales y políticas. Sin embargo, dependiendo de la composición del Congreso, el Poder Ejecutivo podría solicitar facultades legislativas, como lo hizo en el 2018, e incluir facultades para regular las apuestas deportivas.
En el evento se firmó el pacto por la integridad de las apuestas deportivas en el fútbol y en el deporte peruano. ¿En qué consiste este acuerdo?
El acuerdo básicamente pretende impulsar acciones que permitan identificar y contrarrestar aquellas conductas que puedan afectar la integridad de la industria de apuestas deportivas. Estas acciones pueden ser, por ejemplo, campañas de capacitación, educación y divulgación de información a deportistas, árbitros y usuarios de las apuestas deportivas, con el fin de aumentar la confiabilidad en las competiciones.
¿Qué principales retos o desafíos enfrentan las apuestas deportivas en el país?
La falta de regulación es el principal desafío, tanto para operadores como para los clientes. Si bien es perfectamente legal operar las apuestas deportivas en el país, vemos con preocupación que esta falta de regulación pueda ser aprovechada indebidamente por otras casas de apuestas para evadir sus responsabilidades, como el pago de premios, o que no tengan los controles suficientes. Esto terminará impactando de forma negativa a todo el sector. En nuestro caso estamos implementado políticas de autorregulación, como la campaña para identificar a los usuarios y evitar la venta de apuestas a menores de edad.











































