La Fiscalía Federal de Brasil (FFP) planteó ante la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados que el porcentaje de los ingresos por apuestas online destinado al Sistema Único de Salud (SUS) resulta insuficiente y debería incrementarse. La postura fue expuesta durante una audiencia pública centrada en los efectos sociales, económicos y sanitarios del crecimiento acelerado del mercado brasileño de apuestas en línea.
Actualmente, la normativa vigente en Brasil establece que el 1% de los ingresos generados por las apuestas online se canaliza hacia el SUS. Para la Fiscalía, ese porcentaje resulta insuficiente frente a la magnitud del desafío sanitario que representa el juego problemático, y debería ampliarse para financiar de manera más robusta las políticas públicas de prevención.
Fiscalía Federal de Brasil: Un fondo insuficiente para prevenir el juego problemático
Fabiano de Moraes, fiscal y coordinador de la Comisión de Salud de la CDR de la FFP, afirmó que el 1% destinado al SUS es insuficiente para financiar acciones de prevención y tratamiento del juego problemático, por lo que instó a incrementar ese porcentaje para reforzar las iniciativas de salud mental.
La audiencia, convocada por el diputado Saulo Pedroso, reunió a representantes del Ministerio de Salud, el IBJR, la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA/MF), además de investigadores y especialistas del sector.
La publicidad con celebridades y fútbol, en la mira del MPF
Uno de los ejes centrales de la exposición de Moraes fue el riesgo asociado a la facilidad de acceso que ofrecen los dispositivos móviles para apostar. El fiscal remarcó que la publicidad de apuestas, en particular cuando se asocia con celebridades y con el fútbol, distorsiona el sentido original del entretenimiento deportivo y lo convierte en una vidriera para captar apostadores.
Por ese motivo, Moraes manifestó su respaldo a un endurecimiento adicional de las restricciones publicitarias para las empresas del sector, con el objetivo de proteger tanto a los usuarios en general como a los públicos considerados vulnerables, entre ellos niños y adolescentes. El fiscal reconoció que el gobierno ya avanzó con medidas concretas en este sentido, pero consideró que todavía existe margen para perfeccionar la legislación vigente.
Verificación de solvencia y límites estándar para las apuestas
Entre las propuestas concretas presentadas por el MPF se destaca la exigencia de una verificación previa y obligatoria de la solvencia financiera de los jugadores por parte de los operadores. Según Moraes, este mecanismo debería funcionar como una herramienta de prevención del sobreendeudamiento y complementarse con un límite estándar de apuestas, definido mediante parámetros fijos aplicables de manera uniforme a todas las plataformas del mercado.
La propuesta apunta a corregir una de las principales críticas que distintos organismos vienen señalando sobre el modelo actual: la ausencia de topes homogéneos entre operadores, lo que permite que cada plataforma establezca sus propios límites de manera discrecional, con el consiguiente riesgo de que los jugadores más expuestos terminen concentrando su actividad en aquellas casas de apuestas con controles más laxos.
Transparencia algorítmica, otro punto clave de la agenda
El fiscal también puso el foco en la necesidad de avanzar hacia una mayor transparencia algorítmica por parte de las empresas del sector. El objetivo de esta medida sería poder monitorear si los operadores fomentan, de manera directa o indirecta, patrones de comportamiento compulsivo entre sus usuarios a través del diseño de sus plataformas y de los incentivos que ofrecen.
Este planteo se enmarca en una preocupación creciente a nivel internacional sobre el rol que cumplen los algoritmos de personalización en la promoción de conductas de riesgo, un debate que en Brasil recién comienza a instalarse de manera formal en el ámbito legislativo y judicial.
Un marco legal que aún no se aplica en su totalidad
Moraes fue enfático al señalar que la estructura de protección para los jugadores brasileños todavía tiene un largo camino por recorrer. El fiscal remarcó que buena parte del desafío actual no pasa únicamente por sancionar nuevas normas, sino por garantizar el cumplimiento efectivo de las que ya existen, dado que el marco legal vigente no se implementó por completo y la supervisión del sector todavía presenta deficiencias.
Esta observación coincide con un patrón que se repite en distintos frentes de la regulación brasileña del juego: la brecha entre la sanción de nuevas normas y su aplicación concreta en el terreno, un problema que distintos organismos de control vienen señalando de manera reiterada en los últimos meses.











































