El Ministerio de Cultura e Igualdad de Noruega difundió una consulta pública acelerada para modificar el reglamento de juegos de azar. La propuesta permitiría que Norsk Tipping, el operador estatal, ofrezca «nettpoker» de forma legal por primera vez. Habría dos formatos: torneos y partidas de dinero real.
El gobierno considera el póker una extensión natural del monopolio en línea, por su mezcla de azar y habilidad y por su amplia oferta en sitios sin regulación. La ley vigente obliga a Norsk Tipping a supervisar los juegos que exigen «control público especial» debido a sus altas apuestas o a sus riesgos. La consulta forma parte de una estrategia de Noruega para llevar a los jugadores de plataformas extranjeras al mercado regulado.
Límites de pérdida y de tiempo en Noruega
Los usuarios tendrían un límite de pérdidas diarias de 5000 coronas (521 dólares) y uno mensual de 10 000 coronas (unos 1042 dólares). Para los menores de 20 años, el tope mensual bajaría a 2000 coronas (unos 208 dólares).
Las inscripciones a torneos costarían como máximo 2500 coronas (unos 260 dólares), comisiones incluidas. En las partidas de dinero real, la entrada máxima sería de 1000 coronas (unos 104 dólares). Las ciegas máximas serían de 10 coronas la grande (cerca de 1 dólar) y de 5 coronas la pequeña (unos 0,52 dólares).
Los jugadores de torneos harían un descanso obligatorio de cinco minutos después de cada hora de juego. Los de partidas de dinero real fijarían sus propios límites de tiempo, y Norsk Tipping tendría que aplicar herramientas de monitoreo especializadas.
Cada usuario podría abrir un máximo de cuatro mesas a la vez, para evitar la pérdida de control. Quien pase directamente del póker a los casinos en línea tendría una pausa obligatoria de 15 minutos.
Publicidad y transparencia en Noruega
La consulta también pide opiniones sobre si se debe prohibir o restringir con severidad la comercialización del póker en línea. El objetivo es proteger a los jóvenes y a las personas vulnerables, atraídos por el prestigio cultural de este juego.
El ministerio propone además que los mayores operadores informen sobre incidentes. La obligación alcanzaría a Norsk Tipping, a Norsk Rikstoto y a los principales proveedores de bingo y lotería. Deberían comunicar a Lotteritilsynet, la autoridad del sector, los incidentes graves y las desviaciones operativas. Así, la intervención regulatoria sería más temprana y el mercado más transparente.
Otra reforma afecta los ingresos del bingo local. Las organizaciones necesitarían una cuenta bancaria verificada, vinculada al Registro Nacional de Organizaciones Voluntarias, y un registro activo al momento del pago. Los fondos sin reclamar volverían a Norsk Tipping para su redistribución.
El mercado gris abandona Noruega
La legislación de Noruega mantiene un monopolio estatal, y los operadores comerciales no pueden ofrecer sus servicios a los jugadores del país. Aun así, varios operadores del mercado gris se retiraron en los últimos años y dejaron un vacío. PokerStars salió en 2023, y Unibet y 888 también eliminaron su oferta local.
Una encuesta de 2022 de la Universidad de Bergen, citada por el ministerio, indicó que casi 90 000 personas jugaban póker en línea cada año en plataformas extranjeras. Un estudio de mercado de Norsk Tipping estima una cifra mayor: entre 100 000 y 150 000 jugadores al año, con hasta 130 000 activos por trimestre.
Reducir el daño, el argumento del gobierno
La ministra de Cultura e Igualdad, Lubna Jaffery, del Partido Laborista, defendió la reducción de daños como motivo del cambio. Según ella, muchas personas juegan póker en línea, y es mejor ofrecer una alternativa responsable y más segura en Noruega que dejarlas en manos de empresas comerciales extranjeras.
La Federación Noruega de Póker ya apoyó la idea de un producto nacional regulado. Sostiene que ofrecería condiciones más seguras que las plataformas sin regulación.











































