
El Reino Unido es el padre del mercado de apuestas deportivas; de hecho, mientras se está experimentando un proceso de monetización en los Estados Unidos a través del marketing, los derechos y la publicidad, estos ámbitos se están reorganizando en las islas. Todo gira en torno al vínculo de credibilidad y transparencia que debe existir entre las empresas que respaldan el producto, las apuestas y los consumidores.
En cada caso, todos los elementos son necesarios para el crecimiento de la unidad de negocios. Sin embargo; en convergencia, todos deberían trabajar bien.
Destacado ejemplo
La Copa FA es un torneo sagrado en Inglaterra y fue establecido en 1871. Es considerada la competencia de futbol más antigua del mundo y está abierta a los diez mejores niveles de fútbol inglés y galés.
El fin de semana de la tercera ronda es particularmente venerado porque en él los equipos de la primera liga entran a competir, y ocasionalmente pueden enfrentarse clubes aficionados —que viven en los niveles más bajos— con otros más importantes.
Pactos empresariales
En el 2017, la FA había negociado un acuerdo de seis años con la empresa de marketing IMG, que permitía vender los derechos de transmisión a los corredores de apuestas desde el comienzo de la temporada 2018-2019, y que finalizará cuando la campaña 2023-2024 termine. Como parte del trato, la compañía Bet365 —propiedad de la familia Coates— tiene los permisos, junto con Betfair, William Hill, Coral, Ladbrokes, Unibet y Paddy Power.
Como la FA no da los derechos a estas empresas directamente, lo que hizo fue vender las autorizaciones de apuestas globales en la Copa FA a IMG, por unos cuatro millones de dólares.
Posteriormente esta también vendería los paquetes, no solo a las compañías que han comprado los derechos para mostrar los partidos en el Reino Unido, sino también a nivel internacional.
Sin embargo, el proceso tiene una contradicción. En julio de 2017 la FA confirmó que cortaría todos los lazos con las compañías de apuestas después de finalizar su acuerdo comercial con Ladbrokes. Esto cambió con la intervención de IMG, y regresó el vínculo de patrocinio con estas empresas.Desde entonces, el organismo deportivo ha confirmado que no puede rescindir el acuerdo.
Difusión del juego
La participación de una empresa de apuestas deportivas en publicidad no es incorrecta. El análisis se centra en cómo se explotan los derechos y qué es lo que les preocupa a los consumidores. Los datos arrojaron que la cobertura de 23 de los 32 empates de la tercera ronda de la Copa FA era accesible a través del sitio web de Bet365, en las condiciones en las que los jugadores apostaron o se registraron para una nueva cuenta con un depósito de cinco libras esterlinas.
Un portavoz de FA informó que, desde la temporada 2024-2025 en adelante, se tomarán nuevas medidas antes de licitar los derechos de medios. Por su parte, el Gobierno le ha pedido a la institución que analice el acuerdo actual.
División de posturas
Desde mediados del 2019 el debate sobre la propiedad intelectual y los derechos de las franquicias y asociaciones de las apuestas deportivas se ha profundizado en Estados Unidos. Todo comenzó en el 2018, cuando la Corte Suprema del país levantó la prohibición de la organización de apuestas deportivas, y las ligas deportivas profesionales NBA y MLB se mostraron a favor de la introducción de la tarifa de integridad: el 1 % del monto total de la apuesta. Desde entonces existen dos posiciones.
Una de las posturas mostraba a los autores de la iniciativa diciendo que tenían derecho de propiedad intelectual de las estadísticas deportivas, y queriendo recibir la tarifa de licencia para el uso de estadísticas por parte de la casa de apuestas.
En la otra posición están aquellos expertos que afirman que las ligas profesionales carecen de derechos fundamentales de propiedad intelectual. Tienen derecho de autor sobre su contenido, logotipos y nombres, etc., pero las casas de juegos no los utilizan para la organización de apuestas, sino que hacen uso de estadísticas basadas en los resultados de juego.
Uso de datos
Entre los puntos más importantes para la realización de las apuestas se encuentran los datos, ya sea para el consumidor o para el crecimiento de los operadores. Cuanto mayor sea el número de herramientas mayor será la precisión para tomar decisiones y, por lo tanto, mejor será el servicio. Para cualquiera que quiera entender cómo se desarrollará la relación tripartita entre las principales ligas deportivas, los proveedores de datos de apuestas y sus socios comerciales, Europa ofrece un contraste interesante.
Estados Unidos y Europa tienen diferentes instancias que toman decisiones sobre la regulación. En el caso del primero, la provisión de los datos oficiales de la liga se ha convertido en uno de los temas más delicados en los debates, en torno a una mayor regulación de las apuestas deportivas.
En Europa, en cambio, los derechos de propiedad intelectual solo se aplican a una determinada base de información, y no a todos los datos. Esto ha proporcionado la plataforma para la evolución de las apuestas, con la disponibilidad de los datos a un precio relativamente bajo, lo que fomenta la innovación a nivel del producto. Asimismo, el derecho de base de datos se aplica si se recopilan bajo los auspicios de un acuerdo oficial de la Liga o por medio de código abierto.












































