Trabajadores de las salas de juegos de azar de la provincia argentina de Formosa se movilizaron hoy en la capital de la provincia para reclamar que se habilite la apertura de bingos y casinos, cerrados desde hace 11 meses por efecto de las medidas de aislamiento tomadas contra la pandemia del COVID-19.
Durante la marcha, que se inició a las 10 de la mañana desde la sala San Martín, los trabajadores, afiliados al Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar, entregaron petitorios al gobernador de Formosa, Gildo Insfran, a autoridades del Instituto de Asistencia Social; y al ministro de Gobierno, Seguridad, Justicia y Trabajo, Jorge Abel González.
En esas notas, firmadas por el secretario gremial de ALEARA, Ariel Fassione, y acompañadas por representantes locales y regionales, se solicita la convocatoria a “una mesa de trabajo a fin de planificar, con sustento en la información epidemiológica, el diseño y aprobación de los protocolos de seguridad pertinentes”.
“No podemos dejar de señalarle al gobernador que la totalidad de quienes integramos la comunidad de nuestra industria, empleadores y trabajadores sin distinción, nos encontramos embargados por una gran incertidumbre respecto de la sostenibilidad futura del ingreso de los trabajadores y trabajadoras, del empleo decente que proporcionamos y de los propios emprendimiento”, explica la carta dirigida al mandatario provincial.
Más adelante expone que en razón del largo período de inactividad los trabajadores no han podido percibir el 75 % de sus salarios, como ocurría desde el mes de abril en virtud de los acuerdos firmados entre la CGT y la UIA, con aval del Ministerio de Trabajo de la Nación.
“También forma parte de nuestra preocupación saber que, con el cierre total de los emprendimientos, mediante nuestro aporte de fondos destinados básicamente a la asistencia social, la merma de los mismos, hoy nos deja desprotegidos o con mayor esfuerzo económico imposible de sostener respecto a nuestra obra social y de nuestros familiares”, expone el gremio.
Por último, resalta que “los parámetros epidemiológicos existentes en muchas localidades y provincias resultan alentadores y deberían dar lugar a una planificación ordenada de la reapertura de nuestra actividad, bajo su regulación y control, en razón que la experiencia demostrada en otras provincias permite afirmar que con cuidados y distanciamiento se pueden sostener los empleos y lugares de trabajo abiertos”.











































