El gobierno de Brasil analiza cobrar impuestos de forma retroactiva a las empresas de apuestas deportivas que operaron en el país antes de que el sector se regulara oficialmente. La medida podría generar ingresos de R$12.600 millones y afectaría a 135 compañías.
Un vacío legal en Brasil que duró seis años
Las apuestas de cuota fija se legalizaron en Brasil en 2018, durante el gobierno de Michel Temer, pero la administración de Jair Bolsonaro no avanzó en su regulación. Esto permitió que las empresas operaran sin pagar impuestos ni someterse a supervisión.
El mercado regulado comenzó oficialmente en enero de 2024, y el impuesto del 12% se aplicó desde abril del mismo año. Durante esos seis años de desregulación, las casas de apuestas funcionaron en un limbo legal que les permitió evitar sus obligaciones fiscales.
El plan del gobierno sobre los impuestos retroactivos
El Servicio de Ingresos Federales (RF) y la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) crearon un grupo de trabajo para evaluar la viabilidad del cobro retroactivo. El estudio comenzó en marzo de 2025, después de que el secretario de Ingresos Federales expusiera el tema ante la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre Apuestas del Senado de Brasil.
Robinson Barreirinhas, secretario de Hacienda, explicó la posición oficial: «Si hubo una presencia significativa en Brasil y hubo ganancias, se debe pagar el impuesto sobre la renta. Si hubo ingresos, se debe pagar el PIS-COFINS».
El funcionario también sugirió crear un programa de recuperación fiscal (Refis) para que las empresas puedan regularizar voluntariamente su situación, incluso con pagos a plazos.
Los números del problema en Brasil
Según el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, las casas de apuestas dejaron de pagar más de R$40 mil millones en impuestos durante el período sin regulación. Haddad se ha mostrado crítico con el sector, afirmando que «no hay ningún ingreso que justifique este robo que hemos sufrido».
El grupo de trabajo GTI-Bets, que supervisa el comportamiento del sector e identifica actividades ilegales, extendió sus funciones hasta septiembre de 2025 para contribuir al programa de cumplimiento fiscal.
Más presión fiscal en el horizonte
Mientras tanto, el Congreso Nacional tramita una Medida Provisional que aumentaría el impuesto sobre juegos de azar del 12% al 18%. Con este incremento, el gobierno espera recaudar R$284,94 millones adicionales en 2025 y R$1.700 millones tanto en 2026 como en 2027.
El Ministerio de Hacienda confirmó que existe el grupo de trabajo, pero por «confidencialidad de los asuntos de inteligencia fiscal» no proporcionó más detalles sobre el proceso.
Cautela en la implementación
Barreirinhas mostró prudencia sobre el cobro retroactivo: «Debo ser cauteloso. Necesito una multa que no esté sujeta a acciones legales posteriores». El funcionario aclaró que las empresas autorizadas por el Departamento del Tesoro recibieron «un voto de confianza», pero esto no las exime de la supervisión de sus actividades pasadas.
La medida forma parte de las acciones «estructurales» del gobierno para asegurar el cumplimiento fiscal en el mercado de apuestas, según el Informe Anual de Inspección de la Hacienda Federal de 2025.











































