Desde hace un tiempo que se está analizando en Brasil el proyecto para regular las apuestas deportivas, una iniciativa que podría traer grandes beneficios económicos para el país y el recaudo de hasta 1.2 billones de dólares al año.
Desde el 2018, el congreso dio legalidad a estos tipos de entretenimiento, pero a la fecha no se ha firmado la reglamentación y el proyecto aún está estancado. Sin embargo, durante la sesión ordinaria del senado, del lunes 27 de febrero, defensores de este proyecto anunciaron que solo falta la firma del presidente de Brasil, Lula Da Silva, quien en compañía de sus asesores económicos está evaluando la viabilidad de la propuesta para dar su autorización.
Se estima que, en un principio, las casas de apuesta deberán pagar un valor de inscripción que ayudaría a crear un comité de verificación y supervisión de este tipo de sorteos. Esta cuota sería un valor único y debe ser pagado durante los primeros seis meses de reglamentación.
Posterior a esto, cada empresa de apuestas deberá entregar y pagar una declaración de renta como cualquier compañía tradicional y además, estará en la obligación de pagar un impuesto del 10 % por la suma total del valor de sus sorteos.
En caso de que alguna de estas empresas no cumpla con la reglamentación exigida por el gobierno, no podrá seguir pautando sus servicios, ni difundiendo información en medios de comunicación ni redes sociales.
Expertos en el tema indican que en Brasil hay 40 equipos en las ligas de fútbol profesionales y que 38 de ellas cuentan con el patrocinio de casas de apuestas en sus camisetas o en su indumentaria. Razón por la cual se verían afectados en caso de que no decidan someterse a la reglamentación propuesta por el congreso.











































