La Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda de Brasil (SPA-MF) anuncia que publicará en las próximas semanas un Decreto Interministerial con nuevas reglas para el sector de las apuestas en línea. La norma establece requisitos sobre el diseño de las plataformas, la experiencia del usuario y la protección del consumidor, y obliga a los operadores a recertificar sus juegos ante el organismo.
La secretaría comunicó la medida el 4 de agosto durante una reunión con la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL). Por parte del gobierno asistieron el secretario Daniele Correa Cardoso y el subsecretario Fabio Augusto Macorín. Por el sector privado participaron el presidente de la ANJL, Plinio Augusto Lemos Jorge, junto con representantes legales de la entidad, así como directivos del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR). El texto completo del decreto todavía no se publica y los datos conocidos hasta ahora son preliminares.
Dos frentes regulatorios en Brasil
La propuesta normativa contempla dos grandes bloques de disposiciones. El primero fija requisitos técnicos para los juegos en línea, que afectan directamente el proceso de certificación de las plataformas. El segundo regula el diseño, la experiencia de usuario y la protección del consumidor, con una lista de prácticas prohibidas.
Entre las medidas previstas figura la prohibición de utilizar temporizadores o cronómetros que incentiven decisiones apresuradas, así como programas de fidelización que otorguen recompensas únicamente en función del dinero depositado. Asimismo, impedirá la exhibición de estadísticas, recomendaciones u otros elementos que puedan inducir a creer que el resultado depende de la habilidad del usuario. Tampoco permitirá que las plataformas muestren montos precargados en las pantallas de depósito o apuesta.
Se elimina el uso de lenguaje que genere culpa al rechazar ofertas, las tablas de clasificación de ganadores, las transmisiones en tiempo real de premios ajenos, los chats o sugerencias para apostar en grupo, y las ventanas emergentes durante los procesos de retiro.
Reglas técnicas para los juegos
Para los juegos en línea, el decreto suma cuatro restricciones técnicas que exigirán actualizar la documentación y recertificar cada juego ante la SPA. La secretaría informa que trabaja en un nuevo módulo dentro de SIGAP, el sistema que recibe esa documentación en Brasil.
Las nuevas reglas exigen un intervalo mínimo de cinco segundos entre el inicio y el final de cada apuesta, y prohíben el modo de reproducción automática o cualquier función de giros sin una acción física del usuario. También prohíben los sonidos, luces o animaciones de celebración en apuestas perdedoras, y las funciones que aceleran los resultados o acortan las animaciones, como los botones de modo turbo o parada rápida.
Transparencia y juego responsable
El decreto amplía además los mecanismos de protección al apostador. Exige que el botón de «Juego Responsable» esté visible en todas las pantallas principales, con acceso directo a límites de apuesta y autoexclusión. También obliga a mostrar un panel con el historial de los últimos 30 días, que calcule los depósitos menos los retiros. Los operadores deben incluir dos advertencias obligatorias: que el RTP no representa la probabilidad de ganar en una apuesta individual, y que el resultado de cada ronda es independiente de los resultados anteriores.
Plazos y organismos de control
Dos entidades vigilarán el cumplimiento de la norma. La SPA controla los aspectos técnicos y las certificaciones de los juegos, con potestad para sancionar a las empresas que incumplan. El Sistema Nacional de Protección al Consumidor investiga las prácticas manipuladoras, conocidas como «patrones oscuros», y las infracciones a los derechos del consumidor en internet.
Los operadores tendrán 30 días para adaptar el diseño, la experiencia de usuario y la presentación de información en sus plataformas. Para la recertificación de los juegos en línea, el plazo se extiende a 180 días. La ANJL anuncia que iniciará debates internos sobre los puntos más sensibles para el sector antes de que se publique el texto oficial, y que luego analizará el documento final para plantear observaciones ante la Secretaría.











































