Por Leonardo Baptista, CEO y cofundador de Pay4Fun
Brasil tardó, pero finalmente puso las apuestas deportivas bajo regulación. En casi un año, el sector ya ha adquirido características de política pública, pasando de una industria que ya existía en la práctica a un mercado que comenzó a generar empleos formales, inversión en tecnología y a operar con reglas claras. Ese fue el acierto.
Sin embargo, el proceso aún está incompleto. El mercado ilegal sigue representando cerca del 60 % de las operaciones en el país, según estudios del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y de Locomotiva Pesquisa & Estratégia. Es decir, la mayor parte del dinero que se mueve continúa fuera del alcance de la fiscalización, de la recaudación y de las políticas de protección al apostador, lo que representa un desafío no solo económico, sino también de protección al consumidor.
Uno de los factores estructurales de esta distorsión radica en la forma en que avanzó la regulación: sin abarcar los juegos presenciales, lo que abre aún más espacio para el juego ilegal en este momento.
«En varios países, el camino fue el inverso: primero regularon el juego presencial y luego el digital. Esta elección permitió transformar al sector en un impulsor del turismo, del empleo formal y del desarrollo económico. Brasil tiene condiciones para replicar esta experiencia, siempre que el avance regulatorio se produzca con seguridad jurídica y un amplio análisis de impacto», explica Leonardo Baptista, CEO y cofundador de Pay4Fun.
Para el ejecutivo, la inclusión del juego presencial en la regulación traería beneficios inmediatos: mayor recaudación, mayor generación de puestos de trabajo y mayor capacidad de monitoreo. No regular lo que ya existe no reduce la actividad; solo impide que el Estado la acompañe y controle.
Según Baptista, otro punto decisivo es el uso de criptomonedas. Hoy, una parte relevante de las apuestas ilegales se apoya en transacciones cripto para evitar el rastreo. El Banco Central avanza hacia una regulación completa de este entorno, pero esta debe ir acompañada de la posibilidad de uso de criptomonedas también por parte de los operadores de apuestas licenciados. De lo contrario, el sector irregular seguirá beneficiándose de una tecnología que podría ser aliada de la fiscalización si se integra al sistema financiero regulado.
1 ano de mercado regulado das bets: o próximo passo é combater o setor ilegal e regular o jogo físico
Por Leonardo Baptista, CEO e cofundador da Pay4Fun
O Brasil demorou, mas finalmente colocou as apostas esportivas sob regulação. Em quase um ano, o setor já ganhou contornos de política pública, indo de uma indústria que já existia na prática para um mercado que passou a gerar empregos formais, investimento em tecnologia e operar com regras claras. Esse foi o acerto.
Mas o processo ainda está incompleto. O mercado ilegal segue representando cerca de 60% das operações no país, segundo estudos do Instituto Brasileiro do Jogo Responsável (IBJR) e da Locomotiva Pesquisa & Estratégia. Ou seja: a maior parte do dinheiro movimentado continua fora do alcance da fiscalização, da arrecadação e das políticas de proteção ao apostador, o que representa um desafio não apenas econômico, mas de proteção ao consumidor.
Um dos fatores estruturais dessa distorção está na forma como a regulação avançou: não abrangendo os jogos físicos, o que abre ainda mais espaços para o jogo ilegal no momento.
“Em diversos países, o caminho foi o inverso: primeiro regularam o presencial e, depois, o digital. Essa escolha permitiu transformar o setor em indutor de turismo, empregos formais e desenvolvimento econômico. O Brasil tem condições de replicar essa experiência, desde que o avanço regulatório ocorra com segurança jurídica e ampla análise de impacto», explica Leonardo Baptista, CEO e cofundador da Pay4Fun.
Para o executivo, a inclusão do jogo físico na regulação traria ganhos imediatos: mais arrecadação, maior geração de postos de trabalho e maior capacidade de monitoramento. Não regular o que já existe não reduz a atividade, apenas impede que o Estado acompanhe e controle.
Segundo ele, outro ponto decisivo é o uso de criptomoedas. Hoje, parte relevante das apostas ilegais se apoia em transações cripto para evitar rastreamento. O Banco Central caminha para uma regulação completa desse ambiente, mas ela precisa ser acompanhada da possibilidade de uso de cripto também pelos operadores licenciados em bets. Do contrário, o setor irregular seguirá se beneficiando de uma tecnologia que poderia ser aliada da fiscalização se integrada ao sistema financeiro regulado.







































