Alrededor de 11 100 millones de dólares (54 000 millones de reales) apostaron los brasileños entre enero y noviembre de 2023, informó el diario Folha de Sao Paulo. La estimación se realizó basándose en estadísticas recientes del Banco Central de Brasil sobre remesas realizadas a empresas del sector que operan en el exterior.
El informe indica que, del total gastado, cerca de 8,9 mil millones de dólares (43,3 mil millones de reales) corresponden a “recursos transferidos para formar el monto a repartir entre los ganadores: el monto apostado por los jugadores”. Los 2,2 mil millones de dólares restantes (10,7 mil millones de reales) se refieren a la tarifa de servicio retenida por los sitios que operan las apuestas.
Asimismo, datos recientes del Banco Central muestran que 7 100 millones de dólares (34,5 mil millones de reales) regresaron a Brasil entre enero y noviembre de 2023, monto referido a premios recibidos por apostadores residentes en el territorio nacional.
La nueva legislación prevé un impuesto del 12% sobre los ingresos de las casas de apuestas (excluidos los pagos de premios). Los apostantes deberán abonar el 15% del importe obtenido del premio.
La recientemente promulgada Ley 14790, que regula las apuestas deportivas de cuota fija y el juego online en Brasil, establece un impuesto del 12 % sobre los ingresos de las casas de apuestas (excluidos los pagos de premios); mientras que los apostantes deberán abonar el 15 % del importe obtenido del premio.
Además, 134 empresas presentaron su manifestación de interés para operar las apuestas deportivas en Brasil, pero el procedimiento de concesión de autorización aún no comienza, cuyo monto se fijó en 30 millones de reales. El Gobierno estima una recaudación de 3 mil millones solo con 100 de tales autorizaciones.











































