En enero, Betsson Group se transformó en auspiciante oficial de club de fútbol Colo-Colo. Además, sumó al ex-jugador Iván Zamorano como su rostro oficial y se posicionó como el sponsor del campeonato de segunda división de Chile.
La empresa aseguraba en sus balances que el país había sido uno de los principales puntales de crecimiento en la región. Y apostaban a seguir expandiendo su presencia ahí.
Ese protagonismo, sin embargo, no dejó indiferente a los casinos de juego. Hoy, la regulación prohíbe el juego de azar, salvo excepciones que autoriza la ley y que recaen en la Polla, la Lotería de Concepción, los hípicos y los casinos. El resto no puede desarrollar el negocio de apuestas. Hoy, el juego online en Chile es ilegal.
Y eso fue a pelear el casino Monticello, controlado por la cadena Dreams, a tribunales.
El viernes, la compañía ingresó una denuncia ante la Fiscalía Metropolitana Oriente contra Betsson. “Venimos en interponer denuncia en contra de todos aquellos quienes resulten responsables en el curso de la investigación ya sea como autor, cómplice o encubridor, por los delitos previstos en los artículos 275, 276 y 277 del Código Penal”, dice la acción judicial.
Tales delitos dicen relación con la explotación ilegal de loterías y juegos de azar, sin contar con autorización de parte de la Superintendencia de Casinos de Juego.
“La operación y explotación del sitio web de Betsson en Chile constituye la transgresión y comisión de los delitos referidos”, indica la denuncia, a la que tuvo acceso el medio chileno Pulso, y que está firmado por dos ex fiscales: Vinko Fodich y Alejandro Peña.
“La denuncia que estamos presentando y también el proyecto de ley que impulsa el Ejecutivo, deja en evidencia que este tipo de plataformas están fuera de la ley chilena. El problema es que esta ilegalidad atenta contra la fe pública, los consumidores, la prevención de lavado de activos, el pago de impuestos, y además, tiene consecuencias en las relaciones comerciales y auspicios que tienen estas plataformas, por ejemplo, con instituciones deportivas”, subraya el fiscal corporativo de Dreams, Carlos Silva.











































