El sector turístico de Filipinas arrancó 2026 con señales encontradas. Mientras el balance general es positivo, con un crecimiento de 8,97% interanual en llegadas internacionales durante los primeros cuatro meses del año, las cifras por origen muestran comportamientos muy distintos entre los principales mercados emisores. El turismo chino se recupera a paso acelerado, pero el flujo de visitantes surcoreanos, históricamente el más sólido del país, mantiene una tendencia descendente que genera atención dentro del sector.
Así lo reflejan los datos más recientes publicados por el Departamento de Turismo de Filipinas (DOT), que registró un total de 2.295.426 visitantes entre enero y abril de 2026.
El nuevo método de conteo cambia la foto del turismo en Filipinas
Antes de analizar los datos, conviene entender el contexto metodológico. Desde marzo de 2026, el DOT modificó su criterio para clasificar a los visitantes internacionales: en lugar de utilizar la ciudadanía como variable principal, ahora emplea el país de residencia.
Este cambio no es menor. El criterio de residencia tiende a arrojar cifras significativamente más favorables que el de ciudadanía, lo que explica en parte el salto en las estadísticas de algunos mercados. Analistas del sector, como los de la firma IAG, han advertido sobre esta diferencia para evitar comparaciones directas con períodos anteriores sin tener en cuenta el ajuste metodológico.
China vuelve al podio: cuarto mercado emisor con 150.708 visitantes
El dato más llamativo del período es el crecimiento del 61,7% en las llegadas procedentes de China continental, que sumaron 150.708 visitantes entre enero y abril. Solo en abril ingresaron 36.331 turistas chinos, lo que posicionó al país como el cuarto mercado emisor de Filipinas bajo el nuevo esquema de medición.
Este repunte responde a medidas de política turística concretas impulsadas por el gobierno filipino. En enero de 2026, Filipinas implementó la entrada sin visado de 14 días para ciudadanos chinos, una decisión que generó expectativa en la industria. A esto se sumó la puesta en marcha del sistema de visado electrónico (e-visa) orientado al mercado chino.
Desde Maybank Securities, analistas destacaron en una nota reciente que la mejora en el flujo de turistas desde China es un reflejo directo de la buena recepción inicial de estas políticas. El banco señaló que la implementación del e-visa fue uno de los factores que impulsó el rebote de manera concreta y medible.
Corea del Sur: de líder histórico a señales de alarma
El contraste con el desempeño de Corea del Sur es marcado. Durante los primeros cuatro meses de 2026, las llegadas surcoreanas cayeron 6,18% en comparación con el mismo período del año anterior, acumulando 440.827 visitantes. La tendencia a la baja fue progresiva e ininterrumpida: 149.964 llegadas en enero, 131.535 en febrero, 91.525 en marzo y apenas 67.803 en abril.
Este último dato es especialmente significativo: en abril, Corea del Sur cedió el primer lugar mensual a Estados Unidos, algo inusual para un mercado que históricamente lidera el turismo receptivo filipino. La cifra de abril representa el nivel más bajo del año para este origen y refuerza una tendencia que el sector deberá monitorear de cerca en los próximos meses.
Otros mercados que impulsan el crecimiento
Más allá del duelo entre China y Corea del Sur, otros mercados muestran un desempeño sólido que contribuye al balance positivo del período. Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá y Taiwán registraron aumentos interanuales importantes entre enero y abril de 2026, diversificando la base de visitantes y reduciendo la dependencia histórica del mercado surcoreano.
Este comportamiento sugiere que la estrategia de apertura y facilitación de visados de Filipinas está produciendo resultados en múltiples frentes, aunque de manera desigual.
Un primer cuatrimestre que invita a la cautela optimista
El turismo filipino en 2026 avanza en terreno positivo, pero los datos invitan a una lectura matizada. El crecimiento global de 8,97% es alentador, y la recuperación del turismo chino es un logro de política pública concreto. Sin embargo, el cambio en la metodología de conteo obliga a comparar con prudencia, y la caída sostenida del flujo surcoreano plantea interrogantes sobre los factores que están desincentivando los viajes desde ese mercado clave.
Los próximos meses serán determinantes para saber si la tendencia china se consolida, si Corea del Sur recupera su posición histórica y si otros mercados como el estadounidense o el japonés pueden compensar cualquier desequilibrio.











































