El fin de la pandemia ha permitido a Cirsa volver a los beneficios en 2022. El operador español ganó 56,5 millones de euros durante el año pasado y se aleja de unas pérdidas que, en los tres ejercicios precedentes, habían alcanzado un total de 412 millones.
Los números negros volvieron de la mano de la mejora de los ingresos, que crecieron un 52 % y alcanzaron los 2038,9 millones de euros a través de sus 146 casinos, 81 000 máquinas recreativas, 78 salas de bingo y 3000 centros de apuestas.
La compañía señala que la mejora de los resultados se ha ido produciendo trimestre a trimestre pese a “un entorno económico complejo”.
El EBITDA de la compañía se situó en los 552 millones de euros, un 66 % más. El negocio que más aportó a este beneficio fue el de los casinos (245 millones, un 82 % más), seguido por el de máquinas recreativas (203 millones, un 33 % más) y el de los bingos (70 millones, un 112 % más).
La buena marcha de los casinos se debe a la reapertura de todas las localizaciones donde está desplegado Cirsa.
“La recuperación del margen se explica en la recuperación de la base de clientes y la frecuencia de la visita combinadas con el mantenimiento y la mejora de la productividad a través de la reducción de costes”, señala el informe del último trimestre del operador.
Sportium, la unidad de juego online y apuestas también creció a un ritmo desconocido. Sus ingresos dieron un salto de casi el 80 % y alcanzaron los 233,6 millones de euros, relacionados con la celebración de la Copa del Mundo de fútbol en Catar.











































