Como muchas actividades económicas y casi todas las ofertas de ocio colectivo, los casinos tradicionales han sufrido las consecuencias de la pandemia de COVID-19. Las restricciones por el coronavirus impuestas por las autoridades sanitarias y los recelos a las aglomeraciones en buena parte de la población afectaron a los casinos tradicionales, que han tenido que adaptarse a una nueva realidad. Y, además, han impulsado a muchos usuarios de juegos de casino a las opciones virtuales.
Los casinos tradicionales han pasado por el cierre de actividad a las limitaciones de aforo para irse adaptando a las diferentes necesidades en la evolución de la pandemia. Paneles de acrílico para separar jugadores en las mesas de póker o en las tragamonedas, higienización constante y reapertura paulatina de los buffets donde la gente come y bebe. Son focos donde toda precaución es poca. De hecho, al poco tiempo de que grandes centros de juego de casino como Las Vegas reabriesen sus puertas, las cifras de contagios e ingresos en hospitales se dispararon.
En países como Portugal, por ejemplo, los casinos reabrieron con la exigencia de presenciar un certificado de vacunación, o de presentar un test con resultado negativo, como ya sucede para acceder a otros negocios y centros de ocio. En Colombia, el sector de los casinos reabrió a finales del 2020, dando oxígeno a los casi 3000 establecimientos y 60 000 empleos que dependen de los juegos de casino. Pero no es ningún secreto que las limitaciones para acceder a un centro tradicional de juego han impulsado el crecimiento de los juegos de casino online, que son legales en el país.
Los juegos de casino se adaptan
Los juegos de casino han sufrido un proceso de adaptación con las múltiples opciones para jugar online. Las casas de juego virtuales han ofrecido la posibilidad de apostar sin restricciones sanitarias, y también de romper las barreras que tradicionalmente se asociaban a los casinos tradicionales. Sólo en Colombia, se registran unas 500 000 apuestas diarias online en los distintos juegos de casino. Parece difícil que los casinos tradicionales puedan alcanzar cifras semejantes, aunque siempre van a ofrecer una experiencia de diversión, glamour y socialización distinta a la virtual.
Aun estando vacunado, usando la mascarilla y cuidando la higiene de las manos al detalle, puede haber quien sienta reparos a la hora de manosear las monedas para alimentar los slots, o las cartas en una mesa de póker. Por eso, los juegos de casino online se han convertido en una alternativa para quien quiera descubrir este tipo de ocio, o continuar disfrutando de una emoción ya conocida.











































