Derechos televisivos, turismo, apuestas y patrocinio convertirán la próxima Copa Mundial 2026 en uno de los eventos económicos más rentables de la historia.
¿Quién no soñó de niño con convertirse en futbolista profesional? Era suficiente una pelota rodando sobre la pista, la calle o el patio del colegio para imaginar estadios llenos y tribunas celebrando cada gol. Décadas después, esa misma pasión sigue intacta, aunque alrededor del fútbol ya no solo giran emociones, sino también una de las industrias más poderosas del planeta.
Cada Copa del Mundo moviliza miles de millones de dólares en turismo, publicidad, infraestructura, derechos televisivos y apuestas deportivas. Y la Copa Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, promete convertirse en el torneo más rentable de la historia.
LA INDUSTRIA DEL DEPORTE
Detrás de la magia del balón existe otra competencia igual de importante: la económica. Cada mundial representa un enorme motor financiero que fomenta el turismo, la construcción, las telecomunicaciones, el comercio y la publicidad. Hoteles y aeropuertos saturados, millones de camisetas vendidas y contratos televisivos multimillonarios forman parte de ese sistema que convierte al fútbol en uno de los sectores más rentables del planeta.
Cuando Uruguay organizó la primera Copa del Mundo en 1930, el torneo fue considerado solo como una celebración deportiva entre países. Las delegaciones viajaban durante semanas para llegar a Sudamérica, y los ingresos dependían únicamente de la venta de entradas y del respaldo económico de los gobiernos anfitriones.
Con la aparición de la televisión, el mundial comenzó a transformarse en el fenómeno económico que es en la actualidad. Entre 1950 y 1960, las transmisiones multiplicaron la audiencia y despertaron el interés de marcas y empresas vinculadas al entretenimiento. Cada nueva edición reunía más turistas, mayores inversiones en infraestructura y mejores contratos publicitarios.
QATAR 2022: EL MUNDIAL MÁS RENTABLE
La Copa Mundial de Qatar (2022) marcó uno de los eventos más rentables en la historia del fútbol. Lo que antes era un torneo respaldado por la venta de entradas y el fanatismo de los aficionados, hoy es una industria multimillonaria impulsada por derechos de transmisión, patrocinadores, turismo y consumo masivo.
Según el informe financiero 2019-2022 de la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), el evento futbolístico alcanzó una recaudación récord mayor a 7500 millones de dólares; es decir, un 18% más que en el mundial anterior. La principal fuente de ingresos fueron los derechos de transmisión, que generaron más de 3400 millones de dólares y representaron la mitad de los ingresos totales. El crecimiento estuvo acompañado por una audiencia histórica: más de 5000 millones de personas siguieron el torneo en diferentes plataformas alrededor del mundo.
El negocio mundialista también se fortaleció gracias a los acuerdos de marketing y patrocinio. Grandes marcas como Adidas, Coca-Cola, Visa, Hyundai y Qatar Airways formaron parte de los socios comerciales del campeonato, los cuales generaron cerca de 1800 millones de dólares en ingresos publicitarios. A ello se sumaron las ganancias por licencias, productos oficiales y la venta de entradas y experiencias premium, que —según la FIFA— alcanzaron aproximadamente 949 millones de dólares, consolidando al torneo como uno de los eventos deportivos más exitosos del planeta.
EL MUNDIAL MÁS GRANDE DE LA HISTORIA
La Copa Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, promete convertirse en uno de los eventos deportivos con mayor impacto económico de los últimos años. Según el informe de Bank of America, el torneo podría aportar cerca de 41 000 millones de dólares al Producto Bruto Interno (PBI) mundial. Dicha cifra sería impulsada por el turismo, los derechos televisivos, el patrocinio internacional y el consumo asociado al campeonato.
En paralelo, la FIFA proyecta, para el fin del ciclo 2023-2026, ingresos cercanos a los 11 000 millones de dólares, casi un 50% más que lo generado en Qatar 2022. Una de las principales fuentes económicas será nuevamente la venta de derechos de transmisión, que recaudaría cerca de 4300 millones de dólares, mientras que los acuerdos de patrocinio y contratos comerciales bordearían los 2700 millones de dólares.
A ello se sumarían los ingresos por venta de entradas, experiencias premium y servicios hoteleros, que generarían cerca de 3000 millones de dólares, gracias a la participación de 48 selecciones y a los 104 partidos en 16 ciudades diferentes. Además, se proyecta la asistencia de 6.5 millones de aficionados y una audiencia superior a los 6 000 millones de personas.
RECAUDACIÓN EN ALZA POR LA COPA MUNDIAL 2026
Entre turismo, infraestructura y consumo masivo, el impacto ya empieza a sentirse en los países anfitriones. Estados Unidos será el principal motor económico de la Copa Mundial 2026. Las proyecciones apuntan a una producción total de 30 500 millones de dólares, junto con un incremento de 17 200 millones en el PIB nacional y la creación de 185 000 empleos.
Según la revista Market Edge de Partners Real Estate, la Copa Mundial 2026 ya mueve millones de dólares antes de iniciar el primer partido. Ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Miami se están preparando para una oleada de visitantes internacionales que dispararía la actividad hotelera, restaurantes, comercios y plataformas de alojamiento.
En ese sentido, el impacto regional alcanzaría los 3000 a 4000 millones de dólares durante la celebración del torneo. Por ejemplo, Atlanta —con ocho partidos (incluida una semifinal)— proyecta una recaudación de más de 1000 millones de dólares en actividad económica y miles de empleos temporales.
Dallas por su parte, estima ingresos superiores a 400 millones de dólares gracias a los nueve encuentros que recibirá durante el torneo. Las mejoras en transporte, estadios y centros de entrenamiento la perfilarían como la capital deportiva y de destino corporativo. Por su parte, Houston calcula un impacto de 1500 millones de dólares impulsado por siete partidos y medio millón de visitantes.
CANADÁ Y MÉXICO TAMBIÉN GANAN
De acuerdo con estimaciones de la FIFA, el impacto económico en Canadá alcanzaría los 3800 millones de dólares canadienses. De esa cifra, cerca de 2000 millones se verían reflejados en el crecimiento del PIB. Además, la institución estima que — gracias al mundial, se generaría más de 24 000 empleos.
La FIFA prevé que cada ciudad sede obtenga un beneficio aproximado de 155 millones de dólares por partido y 1850 puestos de trabajo. En el caso del sector público, las entidades gubernamentales proyectan una recaudación fiscal de gran valía: 700 millones de dólares canadienses en impuestos y contribuciones.
Para Vittorio Montagliani, vicepresidente de la FIFA y presidente de la Concacaf (Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe), la Copa Mundial 2026 contribuirá a fortalecer el interés por el fútbol en Canadá. Asimismo, manifestó que “el campeonato generará hasta 3800 millones de dólares canadienses en beneficios económicos para Canadá y creará miles de empleos”.
Aunque las cifras son más alentadoras para Estados Unidos y Canadá, México también aparece como uno de los grandes beneficiados por el flujo turístico y las actividades asociadas al torneo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el gobierno estima recibir 5.5 millones de visitantes y un ingreso de 60 000 millones de pesos mexicanos (3.5 millones de dólares) durante la época mundialista.
Para Deloitte, el impacto económico en el país azteca alcanzaría los 4050 millones de dólares. De igual forma, el estudio prevé que la cantidad de turistas superarían los 800 000 visitantes; adicionalmente, los sectores más favorecidos serían el rubro gastronómico (728 millones de dólares), seguido del hotelero (614 millones de dólares) y el retail (395 millones de dólares).
DEL ONLINE A LA CANCHA
Si bien los sectores que recaudarán mayores ingresos son el turístico y el hotelero, la industria de casinos y juegos de azar también evidenciará un alza en sus cifras. Para el continente americano, la Copa Mundial 2026 representará el evento de apuestas más importante de la última década.
Con plataformas online conectadas 24/7, millones de aficionados de todo el mundo seguirán cada partido mientras participan en apuestas en tiempo real. La combinación entre estadísticas, análisis y emoción convirtió a las apuestas deportivas en una extensión del espectáculo futbolístico.
Según una encuesta de Paysafe, proveedor de soluciones prepago, realizada a más de 3 850 personas de Norteamérica y Latinoamérica, más del 60% de los entrevistados planea apostar durante en el Mundial, lo que refleja el crecimiento sostenido de las apuestas deportivas en torno al evento más importante del fútbol.
La firma financiera neoyorquina Gabelli estima que el aumento de partidos y el auge de las plataformas en línea impulsarán el volumen de apuestas. Para la financiera, los ingresos podrían ser mayores a la edición pasada, con un incremento que superaría los 1 800 millones de dólares.
Más de nueve décadas después de su primera edición, la Copa del Mundo dejó de ser únicamente una competencia deportiva. Hoy, el torneo más importante del fútbol funciona como una maquinaria económica global capaz de movilizar industrias, ciudades y millones de personas alrededor del planeta.











































