Nueva Jersey evalúa modificar la manera en que sanciona el juego de menores de 21 años en casinos y establecimientos de simulcasting. El proyecto S597 propone dejar atrás la actual clasificación penal de estas infracciones y establecer, en su lugar, un sistema de multas civiles que aumenta en caso de reincidencia.
La iniciativa no modifica la edad mínima legal para participar en juegos de casino, que continúa establecida en 21 años, sino las consecuencias previstas para quienes incumplan esta restricción.
Qué propone el proyecto S597 en Nueva Jersey
El proyecto de ley 597 del Senado tiene como patrocinadores a James Beach, demócrata de Camden, y a Vincent Polistina, republicano de Atlantic. La iniciativa modifica las infracciones que involucran a jugadores menores de 21 años. Estas dejan de ser delitos menores y pasan a ser sanciones económicas según la Ley de Control de Casinos del estado.
Los montos suben con la reincidencia. Son de hasta 500 dólares por la primera infracción, de hasta 1.000 dólares por la segunda y de hasta 2.000 dólares por la tercera o las siguientes.
Cómo funciona hoy la ley en Nueva Jersey
Con la norma vigente, un menor de 21 años que entra o apuesta en un casino con licencia o en un centro de apuestas simultáneas puede enfrentar una acusación por alteración del orden público. La misma figura penal alcanza a los empleados que, a sabiendas, permiten que un menor permanezca o juegue. También alcanza a los adultos que, a sabiendas, dejan jugar a una persona bajo su cuidado o custodia.
El proyecto elimina la designación penal en los tres casos y aplica la nueva escala de multas. La edad mínima para apostar en casinos no cambia.
Quiénes pagan las multas
Los trabajadores de casinos enfrentan la misma estructura de sanciones. Los titulares de licencias que permiten la presencia o el juego de un menor también pagan multas, igual que los adultos responsables de una persona bajo su custodia o control legal. Así, el texto reúne bajo un mismo esquema a quien juega, a quien permite el juego y a quien tiene la custodia del menor.
La propuesta conserva una defensa que ya existe para los trabajadores. Esta protege a quien confió de buena fe en una declaración escrita sobre la edad y creyó de forma razonable que la persona tenía al menos 21 años, según su apariencia y su documentación.
Destino del dinero recaudado en Nueva Jersey
Todo lo recaudado se destina a la prevención, la educación y el tratamiento de la adicción al juego. Los fondos se depositan en el Fondo General y se asignan al Departamento de Servicios Humanos. Este los usa en programas que cumplen los estándares estatales vigentes, como los que ofrece el Consejo sobre Juego Compulsivo de Nueva Jersey.
Esta disposición distingue el proyecto de una simple rebaja de castigos. Cada multa se convierte en recursos para programas que atienden el problema del juego y la adicción.
Antecedentes legislativos
Beach y Polistina patrocinaron una propuesta casi idéntica en la sesión 2024-25, con el nombre de proyecto 3972. Esa versión se presentó en diciembre de 2024, pero no llegó a ser ley antes del cierre de la sesión.
Ahora la iniciativa vuelve como S597 para la Legislatura 2026-27. Las senadoras Kristin Corrado y Shirley Turner, y el senador John McKeon, figuran como copatrocinadores. El proyecto está presentado y aún debe recorrer el proceso legislativo antes de llegar al despacho del gobernador.
Atlantic City, la más afectada en Nueva Jersey
El impacto práctico se concentra en Atlantic City, sede de la industria de casinos con licencia de Nueva Jersey. Para los operadores, las infracciones de sus empleados por juego de menores pasan de ser un delito penal a una sanción de dinero, sin proceso penal.
Para los jugadores menores de 21 años, desaparece la posibilidad de una condena por alteración del orden público. Se mantienen las multas que suben con la reincidencia.
Un cambio en el castigo, no en la regla
La medida no legaliza el juego de menores en Nueva Jersey ni reduce la edad mínima para apostar. Solo modifica la forma de castigar las infracciones. Los legisladores aún deben debatir el texto y, mientras tanto, las reglas actuales siguen vigentes.











































