En Estados Unidos, el presidente Donald Trump presentó una reforma fiscal que ha alarmado a la industria del juego profesional. Incluida en su nuevo paquete legislativo, la norma entra en vigor el 1 de enero de 2026 y limita las deducciones por pérdidas en apuestas, provocando fuertes críticas.
Límite a deducciones crea ingresos «fantasma»
Antes, los jugadores podían deducir el 100% de sus pérdidas frente a ganancias. Ahora solo podrán descontar el 90%, generando ingresos ficticios sobre los que deberán pagar impuestos. El Congreso estima recaudar $1,000 millones en diez años.
Impacto fuerte en jugadores profesionales
Un jugador que gana $3 millones y pierde $2.8 millones deberá pagar impuestos sobre $480,000 que nunca tuvo. Phil Galfond, referente del póker, y el abogado Nelson Rose advierten sobre posibles cierres de operaciones y migración a países con leyes más favorables.
Jugadores casuales y plataformas quedan fuera del cambio
El 99% de los usuarios —apostadores ocasionales— no se verá afectado. Tampoco Kalshi.com, una plataforma de predicciones no considerada como juego. Donald Trump Jr., hijo del presidente, es asesor estratégico de Kalshi y respalda su crecimiento.
Riesgos de fuga y pérdida fiscal en Estados Unidos
El mayor temor es la migración de jugadores a mercados no regulados, lo que podría reducir la recaudación fiscal. Curiosamente, las plataformas cercanas al entorno presidencial podrían salir beneficiadas.
La reforma amenaza el futuro del juego comercial
Aunque el juego comercial alcanzó un récord de $72 mil millones en 2024, esta ley podría cambiar las reglas del juego en Estados Unidos. La nueva norma fiscal podría vaciar las mesas de los grandes jugadores y alterar por completo el ecosistema de apuestas.











































