El marketing es una herramienta que nos puede conectar con el juego responsable. Con este, se puede investigar y analizar el mercado para ofrecer valor a un cliente. El eje principal en el área de comunicación de las empresas es su estado activo para informar a los jugadores sobre los límites de la actividad. El objetivo es mantener al juego como entretenimiento sano. Para ello, se permite a los usuarios y sociedades que conozcan todos los controles que se manejan en este campo. Así, los jugadores pueden saber que son clientes de negocios sanos y que los cuidan con el fin de brindar lo mejor del sector, entretenimiento.
Por otro lado, el tratamiento de la información —que se traslada a los jugadores— es un proceso que a veces se siente como burocrático; sin embargo, se debe acatar. Es obligatorio cumplir ciertos requerimientos legislativos, por ejemplo con el cuidado de las imágenes o el no dirigirnos a menores, pero también hay otros puntos que no están escritos y de igual manera debemos incluirlos. Por eso, entregar y pedir las reglas de juego estimula un acuerdo mucho más transparente y permanente, una relación sólida. En esa línea, el apoyo del marketing esencial para respaldar principios éticos con claridad en la comunicación y promover una cultura responsable, informando tanto a los clientes como las personas que forman parte de la compañía. Esto es parte de una experiencia única y positiva, donde tiene que estar la presencia del negocio. Además, periódicamente el rol es trasladar, informar, capacitar de consciencia social en cada uno de los elementos, no solo en los canales comunicacionales o de marketing sino en todo el ecosistema del negocio.
INICIATIVAS COMUNICATIVAS
El juego responsable se debe pensar internamente. Es decir, es el esfuerzo por empoderar a las personas para que tomen decisiones solventes y no apostar más de lo que tiene. En Aristocrat, por ejemplo, se realizó una capacitación general para todos los empleados de la compañía en el área de juego digital. Para ello, utilizaron material de apoyo didáctico y entretenido enfocado en tres pilares. La primera fue dar cumplimiento de las leyes y regulaciones en las que participan: por eso, se debe estar atento para cumplirlas al 100 %. La segunda fue empoderar con información: decirles cómo funcionan los juegos para que comprendan mejor los conceptos que se rigen detrás. El tercero y último fue mejorar a través de una actuación más activa en la comunidad y desde ahí partir para el desarrollo de productos tanto para casino como para juego digital. Asimismo, desde marketing han publicado varios videos que explican de manera visual y simple los conceptos cruciales como cuáles son las posibilidades de ganar un juego acumulado en una máquina o qué significa el retorno al comprador. Dicho contenido está disponible también para el público en general y actualmente están trabajando para compartirlo en América Latina en español. Otra iniciativa interesante es la que se realiza en Estados Unidos y Australia. Dichos países tienen una semana del juego responsable que bien podría reproducirse en varios países de la región. La información debería trasladarse tanto en el B2B como en el B2C desde los operadores y fabricantes. Las certificaciones que rigen a la industria son otras acciones convenientes. Como dicta el dicho: no solo hay que serlo sino parecerlo. Perú tiene 0 % de informalidad en el sector, el tema de la ludopatía está muy bien manejado y hay muchos controles que nos rigen; sin embargo, no se comunica de manera correcta a la sociedad. Entonces, una forma de hacer efectivo el trabajo de juego responsable es hacerlo evidente con comunicación.

PUBLICIDAD DE ALTO IMPACTO
Algunas personas tienen muy estigmatizada la relación de la publicidad con el juego responsable. En realidad, el campo no está tan vetado como se piensa y sí se puede sacar un buen contenido de este tema. La tarea del marketing es retar a la creatividad, que llegue al consumidor de forma acertada y que ocasione un estímulo. Para ello, es preciso indagar en las sensaciones y renovar la narrativa tradicional que apela a los miles premios que los jugadores podrían obtener.
Una propuesta de comunicación mucho más transparente fue la campaña que se llamó “Pon tus emociones en el juego”. Aquella indagó en los significados sobre cuando los clientes tocan las mesas, los productos, lo que pasa con sus sentimientos y lo que pasa en su mente. Con todo lo anterior, se define una experiencia de juego. El sector está obligado a retarse constantemente y demostrar que se puede transformar la forma de comunicar y permitir un entretenimiento sano. El lenguaje y los canales van de la mano con ello.
LA AMPLITUD
El juego responsable no debe identificarse solo con la ludopatía ya que involucra al sistema de lavado de activos, a la inversión en el control de la tributación y a algo básico: el propósito social empresarial. Y con la nueva normalidad, se suma algo más: la implementación de los protocolos de bioseguridad para defendernos del coronavirus. Por lo tanto, más allá de la ludopatía, hay mucha más responsabilidad en trasladar al resto del mundo. Por lo tanto podríamos afirmar que la industria está regulada, implementada, resguardada y que protege a sus jugadores.
Asimismo, en la publicidad también se puede ser claro en señalar que no se quiere a personas enfermas en los negocios ni tampoco se pretende enfermar a la sociedad. Es necesario enfatizar el deseo de tener a gente sana, alegre y divertida porque ese es el servicio de calidad en el negocio. En ese sentido, el juego responsable trasciende la estructura interna de las empresas y al jugador porque alcanza a las familias, a los reguladores, proveedores, colaboradores a todos en general porque participan de manera activa en el fomento de una cultura saludable.












































