La industria del juego en el país estuvo un largo periodo en “cuidados intensivos” durante la época más crítica de la pandemia, cuando no solo se paralizaron sus operaciones por la inmovilización social obligatoria, sino también por el retraso —a diferencia de otros sectores— de su reapertura (fue también la más afectada en las restricciones por el aforo). Hoy luego de poco más de dos años del primer contagio y de un evidente control de la COVID-19 en el Perú —que se espera no sea solo momentáneo—, el panorama es otro: ya no hay más limitación por el aforo, los desafíos son aún más grandes.
UN DIFÍCIL PRESENTE
El proceso de reactivación por el que hoy atraviesa la industria no es fácil, en medio de una crisis global que está generando un impacto negativo en el país. Según sostiene Fernando Calderón, presidente de la Sociedad Nacional de Juegos de Azar (Sonaja), las empresas del juego están luchando por tener un mejor futuro, impulsado —principalmente— por los trabajadores. Y no se puede negar el difícil contexto: “De aproximadamente 89 000 puestos de trabajo directos nos encontramos en cerca de 48 000 puestos de trabajo; de 25 millones de soles mensuales del impuesto al juego, nos encontramos en una media de 15 millones mensuales”. Cifras por debajo a las registradas en el 2019.
Para José Miguel Chueca, director de JMC Gaming Consultants, el sector afronta un momento crítico y sin precedentes. “Sumado a los efectos de la pandemia y la negligencia del Ejecutivo anterior, donde nos fueron postergando inexplicablemente hasta el final de la cadena, hoy tenemos una recesión económica donde el gasto en diversión es menor, priorizando otras opciones”, sostuvo. En ese sentido, precisó que hay menos concurrencia de público con una apuesta menor, generando un menor ingreso, lo que coloca al sector en una condición de sobrevivencia, más que de reactivación. La mayoría de las operaciones recién bordean el 60 % o 70 % de las condiciones pre pandemia.

CONTEXTO RETADOR
Para Fernando Calderón, el presente deja retos muy profundos, en los que se carga el peso de autoridades en el pasado que no reconocieron ni protegieron a una actividad regulada y autorizada por el propio Estado. “El poder abrir los locales, procurar recuperar paulatinamente los puestos de trabajo de nuestros colaboradores, operar un poco de máquinas recreativas y habilitar posiciones en las mesas de juego, empezar a generar nuevamente el impuesto especial al juego, más que un nuevo comienzo, es un despertar”, enfatizó.
Consideró fundamental que se reconozca a la actividad de los juegos de azar como un brazo importante de la economía: “(Se debe) reconocerla como oportunidad de trabajo a miles de familias peruanas (directa e indirecta), como recurso necesario dentro del turismo nacional, como herramienta importante en la gestión de los gobiernos municipales y provinciales y como parte del soporte de nuestra artesanía y del deporte nacional”, remarcó el presidente de Sonaja.
A su turno, José Miguel Chueca consideró que en este “proceso de sobrevivencia” el panorama para varios locales es muy complicado, por lo que es poco probable en este momento pensar en inversión. “Es trascendental que se comprenda que es el jugador quien es cliente final de todos los que somos parte de la cadena de este negocio. Y, por tanto, hay que escucharlo para saber qué quiere y elegir en función a ellos”, indicó.

UN NUEVO EQUIPO
Sonaja reconoció la labor desempeñada por la anterior administración en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo liderada por Rocío Barrios y por Manuel Román al frente de la Dirección de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT). “Fue la primera vez que un ministro de la cartera visitó los locales de casino y máquinas recreativas. Además, generó las visitas del Ministerio de Salud para que puedan supervisar los protocolos sanitarios, y dio batalla para que en Consejo de Ministros puedan aprobar nuestra reactivación”, destacó.
Además, demostró una gran expectativa por la actual administración al frente del Mincetur y de la DGJCMT. “Esta oportunidad se ha fortalecido con la labor del ministro Roberto Sánchez y todo su equipo, que ha continuado esta lucha para que nuestra actividad no se vea afectada”, señaló Calderón. Destacó, además que, gracias a estas gestiones, en las que también participó el actual regulador Eduardo Sevilla, se ha permitido que el Consejo de Ministros vea la realidad del sector y se abra la oportunidad de regular las apuestas deportivas y apuestas a distancia.
VISIÓN A FUTURO
Desde la mirada del Director de JMC Gaming Consultants, el juego no se podrá consolidar como un sector importante si es que se continúa manteniendo ese “perfil bajo”, lo que no contribuye a normalizar la actividad como cualquier otra dentro de la sociedad. Lamentó que se haya perdido más de una década en esa dirección, lo que nos afectó fuertemente en asuntos como la imposición del ISC, la negativa al acceso de Reactiva Perú o la eterna postergación en la “Fase IV”. “¿Cómo es posible que en plazas y parques se hayan asegurado tantas barbaridades de nuestra industria, como que no pagamos impuestos, y no se haya rebatido, como correspondía?”, se preguntó.
Sin embargo, reconoció que esta nueva gestión ha dado luces de querer hacer las cosas de otra manera, y normalizar la presencia social de la actividad y considerarla como un rubro más, respetable como todos. “Ese es el primer paso para consolidarnos”, concluyó.
Fernando Calderón señaló que a partir de esta disposición del regulador existe una ventana para que se dé la reactivación y se fortalezca la industria del juego en el país. “Donde haya oportunidad, tenemos futuro y el panorama es alentador”, aseveró.
Por último, mencionó que la consolidación del sector pasará por contar con una regulación ágil y eficiente, que permita la inversión, genere más puestos de trabajo y más impuestos que beneficien transversalmente a la sociedad. “(Además), que se genere un beneficio social mayor con los empresarios responsables que tenemos, con reglas claras de juego y con un trabajo serio de la imagen real de nuestro sector en el Estado y en la sociedad”, finalizó.












































