Las apuestas deportivas en EE.UU. celebraron su cuarto aniversario desde que el Tribunal Supremo anuló la Ley de Protección de Deportes Profesionales y Amateurs de 1992 (PASPA, por sus siglas en inglés) y autorizó la legalización de las apuestas deportivas estado por estado, siendo Nueva Jersey uno de los primeros estados que aprobó las apuestas casi inmediatamente después de la derogación de la Ley.
Desde ese momento se dio inicio a uno de los mercados con mayor crecimiento de la historia. Hoy, alrededor de 130 millones de estadounidenses pueden apostar a sus equipos deportivos favoritos en los lugares donde viven y más de la mitad del país, incluyendo Washington D.C. ya ha legalizado las apuestas deportivas, según un informe publicado por el presidente y director general de la American Gaming Association, Bill Miller.
De hecho, la pandemia de la COVID-19 ha generado que cada vez más estados legalicen las apuestas deportivas, ante la necesidad de que se generen mayores ingresos, pasando en tan solo 12 meses de 19 a 32 estados.
CONFIABLE Y RENTABLE
Y es que desde el 2018, se han apostado 125 400 millones de dólares en deportes, y las apuestas deportivas legales han generado más de 1300 millones de dólares en impuestos para las arcas estatales y locales de los 8800 millones de dólares en ingresos totales provenientes de los sports betting.
En sus redes sociales, Bill Miller afirmó que “el crecimiento sin precedentes de las apuestas legales en tan solo cuatro años demuestra claramente el fracaso de la prohibición del gobierno federal sobre las apuestas deportivas legales. También ha servido para incorporar la industria del juego de casino, generando un mayor interés por parte de Wall Street, los responsables políticos y los medios de comunicación”. Además, agregó que las autoridades locales tienen conocimiento de que las apuestas deportivas reguladas y legales proporcionan una actividad de entretenimiento segura, al mismo tiempo que generan importantes ingresos fiscales.

EN BUSCA DE LA IMPLEMENTACIÓN
Es claro que estas cifras no se quedarán ahí, ya que se tiene proyectado seguir en aumento gracias a la próxima aprobación de las apuestas deportivas en otros estados del país. Maine ha sido el primero del 2022 en legalizar las apuestas deportivas. La gobernadora Janet Mills firmó un proyecto de ley en la que concede cuatro licencias de apuestas móviles a las tri – bus nativas americanas y autoriza las apuestas presenciales en los casinos y las casas de apuestas deportivas.
Uno de los más recientes también es Kansas. A mediados de mayo, la gobernadora, Laura Kelly, firmó un proyecto de ley que legaliza las apuestas deportivas en el estado. Los legisladores estatales detallaron que la ley entrará en vigor el 1 de julio, ya que están a la espera de implementar todos los lineamientos requeridos para empezar a operar.
Carolina del Norte es otro de los estados que ya está en camino a poner en práctica a las apuestas deportivas. Si bien ya se podía apostar en espacios físicos, las apuestas móviles en todo el estado se han permitido recién en un proyecto de ley aprobado por el Senado estatal en abril.
Y finalmente, otro de los que ya aprobó y legisló las apuestas deportivas a fines del año pasado es Ohio. Pero los ciudadanos no han podido apostar debido a los retrasos en la implementación de la infraestructura de apuestas. El sector estima que, en la práctica, los sport betting iniciarán este año, ya que la ley indica que las apuestas deben comenzar antes del 1 de enero del 2023.
LEGALIZACIÓN EN PROCESO
Nebraska, Wisconsin, Maryland, Texas y California están en proceso de lanzar sus nuevas iniciativas para legalizar las apuestas deportivas, y la propuesta de Florida está a la espera de aprobarse. Luisiana, Oklahoma y más de una decena de estados están avanzando con la legislación para permitir las apuestas deportivas en sus respectivos estados en un futuro cercano.
Eso deja solo a dos estados donde las apuestas deportivas no son legales ni existe una propuesta de ley pen – diente. Uno de ellos es Idaho y el otro Utah, el estado más estricto de Estados Unidos. Pero las apuestas deportivas son un rubro que continúa expandiéndose y en lo que va del año ya ha marca – do un récord con 1580 millones de dólares, gracias al agitado calendario deportivo del país, un 64.6 % más que en el primer trimestre del 2021. Esto se da a raíz del crecimiento de los usuarios y la incorporación de nuevos mercados legales, así como nuevas plataformas de apuestas deportivas.












































