“El perseguidor Garzón no tiene competencias sobre el juego privado que llevan años transferidas a las comunidades autónomas, sin embargo, demoniza en sus declaraciones al sector (como ha hecho con otros muchos sectores). De esa industria, que viene regulada por los gobiernos regionales, se aprovecha de sus ingresos a través de los impuestos”, expresó Eduardo Antoja, ex-presidente de la Federación Europea de Juego (Euromat).
Antoja sostuvo que no parece que el juego privado (sometido a todo tipo de intervenciones por parte de las distintas autoridades) sea del agrado del funcionario. En consonancia, recordó que desde el sector político de Garzón se lanzó nada más llegar al poder una cruzada contra los locales de apuestas deportivas y otras modalidades de apuestas de azar.
““El juego es una industria que, además de entretenimiento, genera mucho valor en términos de empleo, impuestos e innovación. Proporcionamos ofertas de juego cada vez más responsables y seguras. Y pese a determinados clichés demodés, actuamos con transparencia del sector, con un diálogo fluido e informado con medios y reguladores, de tal manera que la industria pueda desarrollarse a la luz de sus datos reales y no inventados. No tiene sentido demonizarnos constantemente”, señaló Antoja.











































