La recaudación de impuestos en casinos y tragamonedas de Perú sería de 210 millones de soles en 2023, lo que significaría un aumento del 5 % respecto a lo registrado en 2022 (200 millones), estimó el ministro de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Luis Fernando Helguero.
Durante una presentación en la Comisión de Comercio Exterior y Turismo del Parlamento, el funcionario explicó que de qué manera se distribuirán los recursos en el Estado: “El 30 % es para las municipalidades provinciales, 30 % para los municipios distritales, el 15 % va el tesoro público, el 15 % va para Mincetur y el 10 % restante se deriva al Instituto Peruano del Deporte”.
En ese sentido, estimó que Mincetur recibiría este año 32 millones de soles por concepto de recaudación en casino y tragamonedas. “Ese dinero es destinado a fortalecer la fiscalización de la actividad lúdica en mención, a promover de turismo y a mejorar los sitios de artesanía”, subrayó.
Fiscalización
Seguidamente, el ministro destacó que su cartera trabaja estrechamente con la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú (UIF) en materia de prevención del delito de lavado de activos y de financiamiento al terrorismo.
“En materia de control y fiscalización de la actividad, en el presente año se prevé realizar 2520 inspecciones técnicas en salas de juegos de máquinas tragamonedas y 2880 inspecciones técnicas a salas de casinos”, adelantó Helguero.
En ese sentido, precisó que a nivel nacional existen 19 salas de juego de casino y 719 salas de juego de máquinas tragamonedas.
Certificación antisoborno
En octubre último, la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT) del Mincetur recibió el Certificado Internacional del Sistema de Gestión Antisoborno ISO 37001. Los procesos que fueron certificados son los de “Autorización y Registro” y “Control y Fiscalización”.
Para ello, se efectuó un trabajo coordinado y articulado en la DGJCMT, realizándose diversos procesos y acciones. Existen múltiples beneficios al contar con un Sistema de Gestión Antisoborno, entre ellos, la seguridad, dotar a los funcionarios de herramientas para prevenir y tratar casos que se puedan presentar, además de impulsar la imagen de la institución ante los administrados, usuarios y proveedores.











































