A estas alturas de la pandemia y conforme pasan las semanas, varios Estados europeos han comenzado a relajar gradualmente las restricciones impuestas por sus respectivas autoridades, para controlar la propagación de la COVID-19.
En este proceso, ha sido fundamental el avance de las campañas de vacunación (y la mayor producción de los laboratorios), así como también la disminución sostenida de nuevos casos de infección en esta parte del planeta. Países como Francia, Reino Unido, España e Italia —los más afectados por la pandemia— decidieron levantar, paulatinamente, algunas medidas de bioseguridad.
En Francia, por ejemplo, luego de pasar por un estricto toque de queda nocturno, a partir del 19 de mayo se redujo el horario de inmovilización social, permitiendo que restaurantes y cafés reabran sus terrazas tras siete meses, y se espera que el próximo 30 de junio se elimine por completo la restricción. Si bien en el Reino Unido no hubo toque de queda nocturno, se ha ido autorizando la ampliación del aforo en algunos establecimientos comerciales. A inicios de mayo se levantó el estado de alarma en España y con ello también el toque de queda; sin embargo, algunas restricciones aún permanecen. Finalmente, en Italia también se fueron eliminando algunas prohibiciones y se espera que a partir del 21 de junio se elimine por completo la inmovilización social nocturna.

REINO UNIDO
Desde mediados de mayo, los casinos volvieron a abrir en el Reino Unido, luego de cuatro meses de cierre temporal. En Inglaterra, la nueva fase de reapertura de actividades como teatros, auditorios, cines y casinos, entre otros, se desarrolló con algunas medidas de bioseguridad.
Esa flexibilización fue considerada como “un paso muy importante hacia la vuelta a la normalidad”, por parte del primer ministro británico, Boris Johnson. “Confío en que podremos seguir avanzando en esa dirección”, afirmó.
También existe un clima de optimismo por parte de los operadores. “Hemos estado contando los días para la reapertura y cada día que pasa ha traído una mayor emoción. Ha sido un momento desafiante para todos los miembros de nuestro equipo”, señaló Jonathon Swaine, director gerente de Grosvenor Casinos.
En Escocia, la situación es similar. Su paso al nivel 2, debido a la disminución de casos de infección producto del éxito del programa de vacunación, permitió la apertura de hoteles, gimnasios, cines, teatros y casinos.
Según detalló el Consejo de Apuestas y del Juego (BGC, por sus siglas en inglés), abrieron por primera vez este año más de 100 casinos de Inglaterra, Escocia y Gales. “Además de proporcionar un excelente entretenimiento a los clientes, los casinos contribuyen en gran medida la economía del Reino Unido”, sostuvo Michael Dugher, director ejecutivo de BGC. Consideró que esta medida podrá reparar el daño causado por la pandemia a las finanzas. Se estima que la industria aporta 7700 millones de libras a la economía británica.

ESPAÑA
Si bien la industria de los juegos de azar —casinos (60 %) y loterías públicas y apuestas deportivas (40 %)— representan el 3 % del PIB del país, en Barcelona, las autoridades han aprobado que se impida la apertura de nuevos establecimientos de juego. En la medida se contempla además que, si se cierra un local de juegos de azar, no se podrá abrir uno nuevo. En la ciudad española hay, actualmente, 35 salones de juego, un casino y 15 bingos. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha destacado que se trata de la primera ciudad en regular este sector y señaló que existen otras jurisdicciones que trabajan en normativas similares.
Caso contrario sucede en Asturias, donde gracias al levantamiento de algunas restricciones, los locales de juego pueden funcionar hasta las 23:00 horas, mientras que los que cuenten con más de 300 metros cuadrados, pueden funcionar con un aforo al 70 %.
De esa misma forma, en Andalucía se está buscando alternativas para amortiguar el impacto de la pandemia en las empresas explotadoras de juegos de azar. Se tiene previsto aprobar antes que termine el año, la reducción de algunos tributos del sector.

ITALIA Y FRANCIA
Si bien desde el 26 de abril inició el levantamiento progresivo de las restricciones contra la COVID-19, con la reapertura de restaurantes, cines y salas de concierto, el Gobierno aprobó un paquete económico para ayudar a familias y empresas que han resultado fuertemente afectados por la pandemia. Parte de esta ayuda estará destinada a los sectores que continúan cerrados como los casinos y las discotecas.
Según informaron medios locales, el comité técnico-científico ha fijado la fecha de reapertura para el 1 de julio en San Remo. Un tiempo de espera que ha sido criticado por operadores y trabajadores. “Los casinos juegan un papel importante en todo lo referente al entretenimiento y apoyo a la economía de los territorios que los albergan. Al fallar estas garantías de legalidad, las puertas se abren de par en par al juego ilegal”, sostuvo Adriano Battistotti, presidente de Casino Spa.
En Francia, luego de seis meses las personas regresaron a museos, bares, teatros y casinos. Los establecimientos del juego abrieron con el 35 % de su capacidad y con algunas medidas de bioseguridad en las ciudades turísticas de todo el país. Según informa La Nación, algunas comunas “inventaron” recientemente el casino-drive, donde el cliente puede ingresar a jugar con su automóvil, evitando así que pueda tener contacto con otras personas. El estacionamiento se realiza en carpas individuales preparadas con slots y cuentan hasta con un minibar.











































